El expresidente Barack Obama advirtió que Estados Unidos atraviesa una “crisis política de un tipo que no hemos visto antes” luego del asesinato del activista conservador Charlie Kirk, de 31 años, ocurrido el pasado 10 de septiembre en la Universidad del Valle de Utah.
En un evento en Pensilvania, Obama calificó el crimen de “horrible y una tragedia” y llamó a los estadounidenses a respetar el derecho a la libre expresión, incluso frente a ideas con las que se discrepa profundamente.

Asesinato de Charlie Kirk y detención del presunto responsable
Kirk murió de una única herida de bala mientras ofrecía una conferencia.
El presunto autor, Tyler Robinson, de 22 años, fue arrestado y acusado formalmente.
La Fiscalía del condado de Utah informó que solicitará la pena de muerte.
Robinson habría enviado mensajes en los que confesaba estar “harto del odio” del activista.
El crimen desató un debate nacional sobre el discurso de odio, el clima de polarización y las tensiones políticas en el país.


Trump y aliados responsabilizan a la izquierda
Antes de la captura del acusado, aliados de Donald Trump culparon a activistas progresistas y a legisladores demócratas por incitar un ambiente hostil contra Kirk.
En respuesta, la Casa Blanca descalificó a Obama, acusándolo de ser el “arquitecto de la división política moderna” en Estados Unidos.

Obama contrasta discursos y pide unidad
El exmandatario contrastó las reacciones de Trump con las de otros líderes republicanos en momentos de crisis. Recordó que:
Tras el ataque del 11-S, George W. Bush enfatizó que EE.UU. no estaba en guerra contra el islam.
En 2015, durante el tiroteo en una iglesia afroamericana en Carolina del Sur, él mismo evitó usar la tragedia para atacar a sus adversarios políticos.
Obama destacó la postura del gobernador republicano de Utah, Spencer Cox, y del demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro, como ejemplos de responsabilidad política frente a la violencia.

Debate sobre el discurso de odio
La fiscal general Pam Bondi sugirió que el gobierno podría impulsar medidas para frenar el discurso de odio, aunque en Estados Unidos no existe una ley específica al respecto.
El vicepresidente JD Vance fue más allá y pidió que se denuncie públicamente a quienes celebraron o justificaron el asesinato:
“Denúncienlos, y llamen a sus empleadores”, dijo en un podcast que antes dirigía el propio Kirk.
Polarización en aumento
Obama cerró su discurso advirtiendo que los líderes políticos deben unir al país en lugar de fomentar la división:
“Cuando escucho al presidente y a sus aliados llamar a sus oponentes políticos ‘alimañas’ o ‘enemigos que deben ser atacados’, eso refleja un problema mucho más profundo”.
La advertencia del expresidente llega en un momento de profundas divisiones políticas y sociales en Estados Unidos, donde la violencia política ha escalado en los últimos años.

Con información de BBC
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