Tanques del ejército de Israel permanecían el miércoles en las afueras de Ciudad de Gaza, mientras se prepara una operación terrestre en la zona urbana más poblada del enclave palestino. Testigos y imágenes satelitales confirmaron la presencia militar, aunque los blindados aún no habían ingresado a la ciudad.
La acumulación de tropas ha provocado un nuevo éxodo de civiles. Decenas de miles de palestinos abandonaron la ciudad, que llegó a albergar cerca de un millón de personas antes de la ofensiva israelí. Muchos de ellos ya habían sido desplazados varias veces.

Crisis humanitaria en Gaza
En las últimas 24 horas, al menos 98 personas murieron en toda Gaza, elevando el número de fallecidos desde el inicio de la guerra a más de 65 mil, según el Ministerio de Salud palestino. La dependencia estima que el 70 % de las víctimas son mujeres y niños.
Los campamentos improvisados siguen multiplicándose en la región, mientras que se desconoce el número exacto de habitantes que permanecen en Ciudad de Gaza. Israel anunció la apertura temporal de la calle Salah al-Din como ruta de salida para la población civil, aunque solo estará disponible durante 48 horas.

Ataques contra hospitales y posiciones de Hamas
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reportaron más de 150 bombardeos en 24 horas contra supuestas posiciones de Hamas, incluyendo una instalación de producción de armas. Sin embargo, el Hospital Infantil Al-Rantisi, único especializado en atención pediátrica en Gaza, resultó impactado en sus pisos superiores, donde se encontraban hospitalizados 80 niños.
Organizaciones como Medical Aid for Palestinians alertaron que los servicios de emergencia están desbordados y que los hospitales trabajan con escasez de medicamentos y suministros básicos.

Reacciones internacionales ante la ofensiva
La presión global contra Israel se intensifica. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China exigió detener inmediatamente la ofensiva, mientras que Qatar, Arabia Saudita y Canadá emitieron condenas similares.
En Europa, la Comisión Europea propuso suspender parcialmente el acuerdo de libre comercio con Israel, sancionar a ministros de extrema derecha y frenar apoyos bilaterales. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, señaló que las medidas buscan “mejorar la situación humanitaria en Gaza”.
Sin embargo, algunos países miembros de la Unión Europea (UE) expresaron dudas sobre la iniciativa. La UE representa el 32 % del comercio total de bienes de Israel, lo que convierte la propuesta en un movimiento de alto impacto económico.
El canciller israelí Gideon Saar calificó las sanciones como “distorsionadas moral y políticamente” y advirtió que la medida también dañará los intereses europeos.

Contexto de genocidio y hambruna
La operación terrestre ocurre después de que una investigación independiente de la ONU concluyera que Israel ha cometido genocidio en Gaza, acusación rechazada por el gobierno israelí. Naciones Unidas advirtió que el asalto agravará la crisis humanitaria, con partes del enclave ya declaradas oficialmente en hambruna.
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