Un operativo con elementos del Ejército, Guardia Nacional y Policía Estatal se mantiene en la Sierra de Guerrero para localizar a ocho personas desaparecidas desde el jueves 24 de septiembre, entre ellas dos menores de edad y un hombre de 74 años.
Las personas pertenecen a comunidades de la zona serrana ubicada entre Ajuchitlán del Progreso y Tecpan de Galeana. Habitantes de la región denunciaron que hombres armados comenzaron a interceptar a quienes transitaban por caminos rurales mientras se dirigían a trabajar o regresaban de realizar labores del campo.
Los pobladores atribuyen la privación de la libertad a presuntos integrantes de la Familia Michoacana. Ese señalamiento forma parte de sus testimonios y hasta ahora no constituye una conclusión oficial sobre la responsabilidad del grupo criminal.
Desaparecen mientras realizaban labores del campo
Los hechos comenzaron durante la mañana del 24 de septiembre, cuando un grupo de hombres armados llegó a la zona de La Lajita, vinculada al ejido El Balcón.
De acuerdo con los testimonios difundidos, los sujetos interceptaron a habitantes que circulaban por el camino de terracería que comunica esta región de la Sierra. Algunas de las víctimas iban hacia sus tierras de cultivo, mientras otras regresaban de ordeñar ganado o se dirigían a trabajar.
Los reportes indican que inicialmente fueron privadas de la libertad más personas. Dos mujeres y un joven posteriormente fueron liberados, mientras ocho habitantes continuaban sin ser localizados.
Entre las personas desaparecidas se encuentran un niño de 12 años, un adolescente de 17 y un adulto mayor de 74 años.
Hasta la última información disponible tampoco se había reportado que los responsables solicitaran dinero a cambio de liberar a las víctimas. Por esa razón, y mientras las investigaciones avanzan, el caso se mantiene referido como una privación de la libertad y desaparición, sin establecer un móvil.
Ejército y Guardia Nacional buscan a los ocho desaparecidos
La desaparición provocó la movilización de autoridades estatales y federales en una región de difícil acceso.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, confirmó que elementos de los batallones 41 y 109 de Infantería participan en las labores de búsqueda.
Al despliegue se sumaron integrantes de la Guardia Nacional y Policía Estatal, además de la coordinación con autoridades y representantes de las comunidades serranas.
Una de las dificultades del caso es la propia ubicación donde ocurrieron los hechos. Las primeras coberturas presentan diferencias sobre la adscripción administrativa de La Lajita, por lo que el operativo ha sido ubicado en la zona limítrofe entre Ajuchitlán del Progreso y Tecpan de Galeana.
Pobladores señalan a la Familia Michoacana
Habitantes de El Balcón responsabilizaron de los hechos a presuntos integrantes de la Familia Michoacana, organización a la que comunidades de esta región han señalado anteriormente por incursiones armadas.
La acusación, sin embargo, debe distinguirse de los datos ya confirmados sobre la desaparición. Hasta los reportes consultados, las autoridades no habían presentado públicamente elementos que acreditaran la participación de integrantes de esa organización en este caso.
Tampoco se había informado cuál sería el motivo para llevarse a las ocho personas.
El antecedente más cercano ocurrió en agosto. Habitantes de Los Vallados, en Ajuchitlán del Progreso, denunciaron entonces la incursión de hombres armados que también identificaron como presuntos miembros de la Familia Michoacana. En aquella ocasión solicitaron la intervención de las autoridades.
Comunidades de la Sierra ya habían pedido mayor seguridad
La preocupación por la seguridad no comenzó con la desaparición de estas ocho personas.
Después de los hechos denunciados en agosto, fuerzas estatales y federales reforzaron su presencia en distintos puntos de Ajuchitlán del Progreso.
Las comunidades serranas también han buscado organizarse ante los episodios de violencia y los problemas para transitar y realizar sus actividades cotidianas.
Este contexto ayuda a explicar la reacción de los habitantes tras las desapariciones del 24 de septiembre, aunque no demuestra que los episodios anteriores estén relacionados directamente con el caso actual.
La prioridad inmediata de las autoridades es encontrar a las ocho personas. Al mismo tiempo, las investigaciones tendrán que determinar quiénes participaron en su desaparición y por qué fueron interceptadas cuando realizaban actividades cotidianas en la Sierra de Guerrero.
Hasta que esas diligencias aporten nuevos elementos, la responsabilidad atribuida a la Familia Michoacana permanece como un señalamiento de pobladores que deberá ser corroborado por las autoridades.
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