Piero Antonio Franco De Benedictis, conocido simplemente como Piero, murió este miércoles 7 de octubre a los 81 años en Buenos Aires, después de permanecer internado durante varios días en el Hospital Italiano. Hasta ahora no se ha informado una causa médica específica de su fallecimiento.
Nacido en Italia y criado desde niño en Argentina, Piero construyó una carrera que atravesó la balada, la canción popular y la protesta latinoamericana. Su nombre quedó ligado desde 1969 a “Mi viejo”, una de las composiciones más reconocidas de su repertorio y una canción que acumuló cientos de versiones a lo largo de las décadas.
Pero su trayectoria no terminó en aquella canción familiar. Durante los años siguientes, títulos como “Pedro Nadie”, “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Que se vayan ellos” fueron consolidando una obra marcada por personajes populares, desigualdad y conflicto político.
“Mi viejo” lo convirtió en una voz reconocida en América Latina
Piero nació el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, y llegó a Argentina a los tres años con su familia. Comenzó interpretando canciones melódicas en italiano y durante la década de 1960 inició una colaboración decisiva con el escritor José Tcherkaski.
De esa dupla surgió “Mi viejo”, editada en 1969. La Fundación Konex registra más de 500 versiones del tema, un dato que ayuda a dimensionar su permanencia en el repertorio popular latinoamericano.
Ese mismo periodo también marcó su expansión fuera de Argentina. En 1969 obtuvo reconocimiento en el Festival Buenos Aires de la Canción y un año después ganó el Festival Internacional de Río de Janeiro con “Pedro Nadie”.
De la balada a canciones que incomodaron al poder
Durante la década de 1970, su repertorio adquirió un tono cada vez más político.
Discos como Coplas de mi país y Para el pueblo lo que es del pueblo incorporaron canciones relacionadas con desigualdad, derechos sociales y conflictos políticos, hasta convertirlo en una de las voces asociadas a la canción de protesta latinoamericana.
La exposición tuvo consecuencias. Durante la dictadura argentina, Piero sufrió persecución y un intento de secuestro, circunstancias que lo llevaron al exilio en España en 1976. Permaneció fuera del país durante varios años y regresó a Argentina en 1981.
Su carrera continuó después del retorno, con nuevos discos, presentaciones en distintos países y una actividad que rebasó los escenarios.
Música infantil, proyectos sociales y reconocimiento internacional
Piero desarrolló también iniciativas dirigidas a la infancia y creó la Fundación Buenas Ondas, vinculada con proyectos comunitarios y educativos para niños.
En 1985 recibió un Diploma al Mérito de la Fundación Konex como baladista, reconocimiento otorgado dentro de los Premios Konex dedicados a la música popular argentina.
Tres décadas más tarde, en 2016, la Academia Latina de la Grabación le concedió el Premio a la Excelencia Musical del Latin Grammy, junto con artistas como Eugenia León, Ricardo Montaner, Ednita Nazario y El Consorcio.
Una de sus últimas apariciones llegó desde una canción de sus primeros años
Piero mantuvo actividad artística hasta 2026. En los últimos meses todavía participó en proyectos musicales y recordó grabaciones de sus primeras etapas.
Una de las imágenes finales de su trayectoria llegó pocos días antes de morir, cuando celebró que su canción “Io vengo” fuera utilizada en un contexto de moda internacional, más de medio siglo después de haber sido grabada. Su voz seguía apareciendo en nuevos espacios mientras “Mi viejo” y sus canciones sociales continuaban circulando entre distintas generaciones.
*OCR