La batalla entre UEFA y Gianni Infantino dejó de limitarse a comunicados y amenazas de boicot. El organismo europeo acudió a tribunales de Estados Unidos en busca de documentos y testimonios para preparar una posible denuncia penal en Suiza por presunta gestión desleal contra el presidente de la FIFA.
El conflicto tiene como origen FIFA Forward Enterprise (FFE), el proyecto con el que FIFA pretendía colocar parte del negocio comercial de sus competiciones en una nueva filial abierta a inversionistas privados. El plan fue valorado en alrededor de 20 mil millones de dólares y terminó retirado el 31 de julio después de una rebelión encabezada por las federaciones europeas.
Hasta ahora Infantino no ha sido declarado culpable ni existe una sentencia en su contra. UEFA se encuentra en una etapa de recopilación de pruebas para determinar si lleva el caso ante las autoridades suizas.
UEFA busca documentos de FIFA en Estados Unidos
La ofensiva jurídica conocida este 27 de agosto parte de una solicitud presentada ante un tribunal federal estadounidense.
UEFA pretende obtener documentación y testimonios de entidades de FIFA establecidas en Florida relacionados con la creación, negociación y valoración de FIFA Forward Enterprise. Entre los materiales buscados figuran comunicaciones internas, documentos financieros y contactos con potenciales inversionistas.
El organismo europeo sostiene que esos elementos podrían ser utilizados en un eventual procedimiento en Suiza por presunta administración o gestión desleal.
La investigación preliminar busca reconstruir quién tomó las decisiones, cómo se estableció el valor de la nueva filial y qué controles internos fueron utilizados antes de presentar el proyecto a las federaciones.
¿Qué era FIFA Forward Enterprise?
FFE pretendía convertirse en una nueva estructura comercial de FIFA y captar inversión privada sobre los derechos y activos relacionados con sus competiciones.
Infantino defendió públicamente el proyecto como una oportunidad para aumentar los recursos disponibles para las 211 federaciones miembro, construir más campos, fortalecer selecciones nacionales, financiar categorías juveniles e incrementar las inversiones en futbol femenino. FIFA aseguró entonces que el proyecto seguía en fase de consulta y que ninguna decisión definitiva había sido adoptada.
La propuesta, sin embargo, provocó una reacción inmediata dentro del futbol europeo.
El punto más controvertido fue el valor atribuido a la operación.
Un negocio valuado en 20 mil millones de dólares
La estructura propuesta rondaba una valoración de 20 mil millones de dólares, con la posibilidad de entregar alrededor de una quinta parte de la nueva filial a inversionistas externos.
Documentos de la disputa identifican una posible inversión cercana a 4.2 mil millones de dólares. UEFA cuestiona si los activos fueron valuados correctamente y si existió un proceso competitivo e independiente antes de avanzar con las conversaciones.
Ese cuestionamiento es central en la posible acción penal: Europa quiere establecer si FIFA estuvo en riesgo de ceder una participación de enorme valor comercial en condiciones perjudiciales para la propia organización.
Por ahora se trata de acusaciones e hipótesis que UEFA busca sustentar con documentos. No existe una resolución judicial que determine que la valoración fue fraudulenta.
UEFA llegó a amenazar con abandonar torneos FIFA
La disputa alcanzó su punto más delicado a finales de julio.
Las 55 federaciones de UEFA amenazaron con dejar de participar en competiciones organizadas por FIFA mientras el proyecto permaneciera sobre la mesa. La presión aumentó hasta que Infantino anunció el 31 de julio que FFE no seguiría adelante.
En su declaración, el presidente de FIFA afirmó que la iniciativa buscaba fortalecer a las federaciones que más apoyo necesitan, pero reconoció que había provocado divisiones incompatibles con su propósito.
La retirada del proyecto desactivó la confrontación inmediata, pero no cerró el conflicto.
Europa suspende el boicot, pero mantiene la presión
Este jueves 27 de agosto, UEFA decidió suspender provisionalmente su amenaza de boicot después de recibir garantías de que FIFA Forward Enterprise no será reactivada.
Al mismo tiempo, dejó claro que considera abierta la crisis institucional.
Representantes europeos reunidos en Mónaco acusaron a la presidencia de FIFA de un grave fallo de juicio y de abuso del poder presidencial, además de exigir una investigación externa e independiente sobre todo el proceso FFE.
Para UEFA, abandonar el proyecto no basta para resolver las dudas sobre cómo pudo avanzar una propuesta de esa magnitud dentro de FIFA.
FIFA sostiene que el proyecto todavía estaba en consulta
La posición de FIFA es distinta.
Antes de retirar FFE, el organismo insistió en que la propuesta no había sido aprobada definitivamente y debía pasar por un proceso abierto de consulta con federaciones, confederaciones, Consejo de FIFA y otras partes interesadas.
FIFA defendió además que el objetivo era generar mayor valor comercial y canalizar más recursos al desarrollo del futbol mundial.
Después de la crisis, la dirigencia de FIFA reconoció que sus procesos, comunicaciones e interacciones internas podían mejorar, aunque respaldó a Infantino y advirtió que defendería la integridad de la institución.
El caso golpea a Infantino rumbo a la elección de 2027
El choque ocurre mientras comienza a tomar forma la próxima elección presidencial de FIFA, prevista para marzo de 2027.
Infantino pretende continuar al frente del organismo, pero el episodio de FFE fortaleció a sus críticos europeos. El presidente de UEFA, Aleksander Čeferin, descartó competir personalmente por el cargo, aunque considera posible que aparezca un rival.
Infantino todavía mantiene apoyos importantes fuera de Europa, por lo que la disputa está lejos de resolverse.
La incógnita inmediata ya no es sólo quién dirigirá FIFA. UEFA busca determinar si detrás del fallido proyecto de 20 mil millones de dólares existieron decisiones que puedan tener consecuencias penales.
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