La Selección Mexicana confirmó su buen momento al aplastar 5-1 a Serbia en el estadio Nemesio Diez, en lo que fue su último partido de preparación rumbo al Mundial 2026. Con este resultado, el Tricolor acumula ocho partidos sin perder en el año, consolidando una racha positiva que ilusiona a la afición.
El equipo dirigido por Javier Aguirre dejó claro que la etapa de pruebas terminó. A solo unos días del debut mundialista, el margen de error desaparece y cada decisión apunta directamente al arranque de la máxima competencia del futbol.
Un equipo definido y listo para competir
Con una alineación que perfila como la titular ante Sudáfrica, el estratega nacional mostró confianza en su once inicial. Jugadores como Johan Vásquez, Álvaro Fidalgo, Brian Gutiérrez y Julián Quiñones destacaron como piezas clave en el funcionamiento del equipo.
Aunque Serbia sorprendió al minuto 19 con un gol de Petar Stanic tras errores defensivos, la reacción mexicana fue inmediata. El conjunto nacional mantuvo la calma, recuperó el control del partido y comenzó a generar peligro constante.
Johan Vásquez lidera la reacción del Tricolor
El empate llegó al minuto 34, cuando Johan Vásquez volvió a demostrar su capacidad ofensiva con un sólido remate de cabeza. El defensor se ha convertido en una pieza importante no solo en la zaga, sino también en jugadas a balón parado.
A partir de ese momento, la Selección Mexicana dominó el encuentro. Antes del descanso, un autogol de Stefan Bukinac permitió que el Tricolor se fuera al frente en el marcador.

Goleada contundente en el segundo tiempo
En la segunda mitad, México terminó por aplastar a su rival. Raúl Jiménez amplió la ventaja al minuto 57, seguido de otro autogol del conjunto europeo al 71’. Finalmente, Luis Chávez cerró la goleada al minuto 90.
- México 5-1 Serbia
- Goleadores: Vásquez, Jiménez, Chávez + 2 autogoles
- Ocho partidos sin derrota en 2026
El equipo no solo ganó, también convenció con su estilo de juego ofensivo y ordenado.
El verdadero reto: el Mundial 2026
Más allá del resultado, el partido representó el cierre de la preparación. La Selección Mexicana deberá trasladar este nivel al Mundial 2026, donde iniciará su camino con la presión de mantener el invicto y competir al máximo nivel.
El debut está a la vuelta de la esquina, y el Tricolor llega con confianza, ritmo y una base sólida que buscará trascender en la justa internacional.

*BC














