Más allá de las playas y los grandes hoteles, la Laguna de Tres Palos ofrece una forma diferente de conocer Acapulco: recorrer en lancha un paisaje de manglares, aves y vegetación tropical, donde el atractivo está en contemplar la naturaleza y descubrir los rincones del sistema lagunar.
Ubicada en el entorno de Acapulco Diamante y Barra Vieja, la laguna se extiende aproximadamente 15 kilómetros de largo por 5.5 kilómetros de ancho. Sus amplias superficies de agua, los árboles que crecen junto a las orillas y las embarcaciones de los pobladores forman parte de un escenario distinto al de la zona turística tradicional.
Para los visitantes que prefieren una salida tranquila, el recorrido puede combinar observación de aves, fotografía de paisajes y gastronomía local, sin necesidad de organizar una jornada de actividades intensas.
¿Qué hacer en la Laguna de Tres Palos?
El paseo en lancha es una de las actividades más conocidas. Los prestadores de servicios locales realizan recorridos por diferentes sectores de la laguna y, dependiendo de la ruta, pueden acercar a los visitantes a canales rodeados de manglar.
Durante el trayecto se aprecia cómo cambia el paisaje: de los espacios abiertos de agua se pasa a sectores donde la vegetación forma corredores naturales. Las raíces, las ramas y sus reflejos ofrecen oportunidades para tomar fotografías.
Otra actividad es la observación de aves. En este ecosistema habitan especies acuáticas y también pueden encontrarse aves migratorias. Garzas y pelícanos forman parte de la fauna asociada a estos paisajes, aunque los avistamientos dependen de la temporada y de las condiciones del día.
Quienes disfrutan la fotografía pueden aprovechar los contrastes entre el agua, la vegetación y la luz natural. Para observar fauna, conviene mantener una distancia prudente y evitar ruidos que alteren a los animales.
Un paseo entre manglares para conocer otro Acapulco
Los manglares de la Laguna de Tres Palos son uno de sus principales atractivos. Además de dar forma al paisaje, proporcionan refugio y zonas de alimentación para distintas especies.
A diferencia de una excursión centrada en la playa, aquí la experiencia se desarrolla sobre el agua, entre orillas cubiertas de vegetación y pequeñas embarcaciones que recorren el entorno.
La visita también permite conocer una actividad vinculada con las comunidades de la región: los recorridos guiados por habitantes y prestadores de servicios que conocen los sectores de la laguna.
El itinerario puede complementarse con una comida en los establecimientos de la zona de Barra Vieja, conocida por sus platillos de pescado y mariscos, incluido el pescado a la talla.
¿Cómo llegar a la Laguna de Tres Palos desde Acapulco?
La laguna se encuentra al oriente del área turística de Acapulco, en dirección a Acapulco Diamante, el aeropuerto internacional y Barra Vieja.
Desde la zona de la Costera Miguel Alemán, una opción en automóvil es dirigirse hacia Puerto Marqués y Acapulco Diamante, continuar por el Bulevar de las Naciones y tomar la carretera hacia Barra Vieja, donde existen accesos a sectores de la laguna y servicios de recorridos.
Otra alternativa para quienes llegan por carretera es utilizar el acceso hacia Acapulco Diamante y enlazar con el Bulevar de las Naciones, antes de continuar hacia Barra Vieja.
El trayecto desde la zona urbana de Acapulco puede tomar aproximadamente 40 a 50 minutos, según el punto de partida, el tránsito y el embarcadero elegido.
También es posible trasladarse en taxi o mediante un servicio turístico con transporte incluido. Antes de salir, conviene confirmar con el operador el punto exacto de embarque, pues la laguna tiene distintos accesos y no todos los recorridos parten del mismo sitio.
Consejos para disfrutar la visita
Para el recorrido se recomienda llevar protector solar, gorra, repelente de insectos, agua y calzado cómodo. Si el propósito es observar aves, unos binoculares pueden mejorar la experiencia.
Antes de abordar una lancha, es importante verificar el uso de chaleco salvavidas, la capacidad de la embarcación y las condiciones del tiempo. También conviene preguntar por la duración, el costo y la ruta del paseo, ya que estos datos varían entre operadores.
La laguna enfrenta desafíos ambientales. Durante agosto y octubre de 2026 se reportaron episodios de mortandad de peces, por lo que es recomendable consultar las condiciones locales antes de contratar un recorrido. La visita debe plantearse como una actividad de navegación y observación, no de natación.
La Laguna de Tres Palos ofrece una oportunidad para conocer el paisaje natural de Acapulco desde otra perspectiva: la de sus manglares, sus aves y las comunidades vinculadas con el agua. Un paseo pensado para disfrutar el entorno sin las prisas que suelen acompañar a los destinos de playa.
*ARD


