Atravesar un túnel excavado en la roca y salir, después de varios cientos de metros, frente a una enorme superficie blanca rodeada por paredes volcánicas. Esa es la experiencia que ofrece el Rincón de Parangueo, uno de los paisajes naturales más sorprendentes de Valle de Santiago, Guanajuato.
El lugar parece un escenario lunar, pero su historia resulta todavía más extraordinaria: se trata de un cráter volcánico tipo maar de aproximadamente 400 mil años, que hasta hace pocas décadas conservaba un lago permanente en su interior. Hoy, gran parte de aquella agua desapareció y dejó al descubierto sedimentos y sales que producen su característica tonalidad blanca.
Además, el sitio volvió a recibir turistas en julio de 2026, después de permanecer alrededor de dos meses con restricciones debido a filtraciones de agua en su peculiar túnel de acceso. Los trabajos incluyeron limpieza, desazolve y clausura de una antigua fosa séptica ubicada sobre el paso.
No cayó un meteorito: así nació Rincón de Parangueo
Aunque su enorme depresión puede alimentar historias sobre impactos extraterrestres, Rincón de Parangueo no es un cráter de meteorito.
Los estudios geológicos lo clasifican como un maar de origen freatomagmático, es decir, un cráter formado por una explosión producida cuando el magma ascendente entró en contacto con agua subterránea.
Forma parte del campo volcánico Michoacán-Guanajuato, dentro de la Faja Volcánica Transmexicana. Dataciones mediante potasio-argón sitúan su formación hace aproximadamente 400 mil años.
Ese origen explica la gran depresión circular que, miles de años después, terminó albergando un lago.
Donde ahora hay un paisaje blanco antes existía un profundo lago
La transformación del cráter ocurrió prácticamente frente a los ojos de generaciones recientes.
Rincón de Parangueo mantuvo un lago permanente hasta la década de 1980. Una investigación científica recoge que en 1979 alcanzaba unos 50 metros de profundidad, mientras que para 2006 quedaba menos de un metro de agua.
La desaparición del lago no se explica solamente por una temporada de sequía. Los estudios relacionan su desecación con el abatimiento del acuífero Salamanca-Valle de Santiago, sometido desde décadas atrás a una intensa extracción de agua para agricultura y consumo urbano.
Lo que quedó al descubierto fue el antiguo fondo lacustre.
¿Por qué el cráter parece cubierto de nieve?
El impresionante color blanco no corresponde a nieve ni a arena de playa.
En los sedimentos del antiguo lago existen abundantes evaporitas y minerales salinos, entre ellos trona, termonatrita, eitelita, halita y silvita. Al retirarse el agua y producirse evaporación, estos materiales quedaron expuestos y dieron forma a la planicie clara que hoy distingue a Rincón de Parangueo.
Desde algunos puntos, el contraste entre las paredes oscuras del cráter, la vegetación y el piso blanquecino crea una vista tan peculiar que la promoción turística de Guanajuato lo compara con un paisaje lunar.
El fondo del cráter también se ha hundido y fracturado
Debajo de esa imagen espectacular existe otro fenómeno.
Los científicos han identificado deformación activa en los sedimentos del antiguo lago, incluidos hundimientos, deslizamientos y un escarpe de aproximadamente 10 a 12 metros de altura cerca de la antigua línea de costa.
Una investigación estimó para algunas de las fallas estudiadas dentro del cráter una tasa de desplazamiento cercana a 50 centímetros por año, frente a unos seis centímetros registrados en otras fallas relacionadas con el acuífero Salamanca-Valle de Santiago.
Esto no significa que todo Rincón de Parangueo se hunda medio metro cada año de manera uniforme. La cifra corresponde a estructuras específicas analizadas en el fondo del cráter.
Los investigadores consideran que detrás del fenómeno pueden combinarse la disolución de sales, infiltración de salmuera, compactación de antiguos sedimentos y subsidencia.
Para entrar hay que cruzar un túnel de unos 400 metros
Uno de los mayores atractivos ocurre incluso antes de contemplar el cráter.
El acceso conduce al visitante por un túnel artificial de aproximadamente 400 metros, según el portal turístico oficial de Guanajuato. Otra documentación histórica maneja longitudes ligeramente distintas, pero coincide en que el paso atraviesa la estructura volcánica hasta desembocar dentro del cráter.
El Gobierno de Guanajuato describe este acceso como un túnel de barreno construido durante el Porfiriato. Al terminar el tramo oscuro aparece de frente el antiguo lago salitroso y su enorme superficie blanca.
El contraste explica buena parte del atractivo del lugar: durante algunos minutos se avanza dentro de la montaña y después se abre una panorámica prácticamente imposible de anticipar desde el exterior.
Cómo llegar al cráter Rincón de Parangueo
El punto de referencia es Valle de Santiago, en el sur de Guanajuato. El cráter se encuentra aproximadamente seis kilómetros al noroeste de la ciudad.
Desde la cabecera municipal se toma la carretera hacia Guarapo. Aproximadamente en el kilómetro 5 se encuentra la desviación hacia la comunidad de Rincón de Parangueo; desde ahí el camino conduce hasta la zona donde se localiza la entrada del túnel. Documentación estatal y municipal identifica esta ruta como el acceso tradicional al sitio.
Durante 2026 también se realizaron trabajos de conservación en cinco kilómetros de la red carretera de Valle de Santiago, en el entronque hacia Huanímaro e Irapuato-La Piedad, una intervención que beneficia directamente la movilidad hacia comunidades entre las que se encuentra Rincón de Parangueo.
En navegación digital puede buscarse directamente Cráter El Rincón de Parangueo. Una vez en la comunidad, conviene seguir la señalización local hacia el túnel de acceso y confirmar antes del viaje las condiciones de ingreso, especialmente durante temporada de lluvias.
Rincón de Parangueo forma parte de las Siete Luminarias
El cráter pertenece al Área Natural Protegida Región Volcánica Siete Luminarias, declarada Monumento Natural el 21 de noviembre de 1997.
La zona protegida comprende 8 mil 928 hectáreas y reúne distintos cráteres y volcanes inactivos de Valle de Santiago. Las autoridades ambientales buscan conservar tanto sus formaciones naturales como su patrimonio arqueológico, cultural y biodiversidad.
Dentro del área se han registrado 32 especies de flora y 114 de fauna, incluidas 82 especies de aves y 18 de mamíferos.
Rincón de Parangueo reúne así varias historias en un mismo lugar: un volcán de alrededor de 400 mil años, un lago profundo que prácticamente desapareció en unas cuantas décadas, un suelo salino que parece de otro planeta y un túnel que convierte la entrada en parte de la aventura.
Y quizá esa sea su imagen más impactante: lo que hoy parece un enorme desierto blanco fue, hasta tiempos relativamente recientes, el fondo de un lago de decenas de metros de profundidad.

*ARD









