Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México trabaja en el desarrollo de unas gotas oftálmicas para retinopatía diabética, una innovación que podría transformar el tratamiento de una de las principales causas de ceguera en adultos jóvenes.
El proyecto es encabezado por Juan Pablo Robles en el Instituto de Neurobiología, y se basa en la vasoinhibina, una molécula natural con la capacidad de regular el crecimiento de los vasos sanguíneos.
Una alternativa a tratamientos invasivos
Actualmente, los pacientes con retinopatía diabética en México deben someterse a inyecciones intraoculares frecuentes para controlar la enfermedad. Sin embargo, estos procedimientos resultan costosos, incómodos y, en muchos casos, insuficientes para detener el deterioro visual.
En este contexto, las gotas oftálmicas para retinopatía diabética representan una alternativa no invasiva que podría facilitar el acceso al tratamiento y mejorar la adherencia de los pacientes.
Además, esta innovación busca reducir los riesgos asociados a procedimientos clínicos complejos, lo que la convierte en una opción prometedora dentro del campo de la oftalmología.
El papel clave de la vasoinhibina
La investigación se apoya en décadas de estudio del Laboratorio de Endocrinología Molecular del Instituto de Neurobiología, liderado por Carmen Clapp.
La vasoinhibina regula el crecimiento de los vasos sanguíneos, un proceso conocido como angiogénesis. Aunque este mecanismo es esencial para el organismo, su descontrol puede provocar enfermedades como la retinopatía diabética y la degeneración macular.
Por ello, controlar este proceso es clave para prevenir el daño en la retina.
Avance científico clave en la investigación
Uno de los principales retos era el tamaño de la molécula. No obstante, el equipo logró identificar que la actividad biológica de la vasoinhibina se concentra en solo tres de sus 123 aminoácidos.
Este hallazgo permitió desarrollar una versión más pequeña y funcional, lo que facilita su aplicación en forma de gotas oftálmicas.
Asimismo, esta nueva molécula tiene la capacidad de bloquear el factor de crecimiento endotelial vascular, conocido como VEGF, responsable del crecimiento anormal de vasos sanguíneos.
El proyecto se encuentra actualmente en fase preclínica, por lo que aún requiere estudios en humanos y ensayos clínicos para validar su seguridad y eficacia.
Sin embargo, los resultados preliminares han sido alentadores, lo que refuerza el potencial de este tratamiento.
A inicios de este año, los hallazgos fueron publicados en la revista científica Journal of Biological Chemistry, con Magdalena Zamora como autora principal.
Impacto en la salud pública
La retinopatía diabética en México afecta a millones de personas y representa un desafío para el sistema de salud. Por ello, el desarrollo de tratamientos accesibles es fundamental.
Finalmente, esta innovación posiciona a México como un referente en investigación biomédica y abre la puerta a soluciones más eficaces para combatir la ceguera asociada a la diabetes.
Con información de El Debate
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