La demanda de paseadores de perros en CDMX crece a un ritmo acelerado, impulsada por el aumento de hogares con mascotas y la falta de tiempo de los dueños. Aunque el trabajo parece sencillo, quienes lo realizan aseguran que se trata de una labor exigente pero llena de satisfacciones.
De acuerdo con un sondeo de La Silla Rota, este oficio genera ingresos mensuales de 15 a 25 mil pesos, una cifra que supera hasta en 116% el salario promedio de un profesionista en México, estimado en 11,549 pesos, según el Observatorio Laboral.

¿Cuánto gana un paseador de perros?
La remuneración varía de forma significativa según zona, número de clientes y horas de paseo. Sin datos oficiales, el ingreso depende por completo del mercado.
Entre los testimonios proporcionados:
Erik Rodríguez, con 12 años de experiencia en la delegación Cuauhtémoc, trabaja de lunes a domingo.
Tarifa: 50 a 120 pesos por hora.
Recorridos: 25 a 30 km diarios.
Ingreso mensual: entre 10 mil y 25 mil pesos, dependiendo la temporada.
Armando Castellanos, en la Benito Juárez, cobra 100 pesos por hora y realiza unos 35 paseos semanales.
Ingreso mensual: 15 a 17 mil pesos.
En zonas como Polanco, la tarifa puede llegar a 200 pesos por hora, mientras que en otras colonias algunos trabajadores cobran 30 a 50 pesos.

Por qué pueden ganar más que un profesionista
El IMCO señala que algunas de las carreras peor pagadas del país —como formación docente para preescolar, orientación educativa o trabajo social— tienen ingresos entre 15 mil y 17 mil pesos, equivalentes o incluso inferiores a los que obtiene un paseador con buena cartera de clientes.
A pesar de ello, Erik Rodríguez insiste:
“No es un trabajo fácil. Caminamos muchísimo, no hay ingreso fijo y cada día es distinto”.

Más que un trabajo temporal: una opción ante el desempleo
El oficio también representa una salida laboral. Armando Castellanos, comunicólogo, fue despedido en abril y decidió dedicarse exclusivamente a pasear perros:
“Gano igual o más que antes, administro mi tiempo y tengo libertad. Extraño la seguridad social, pero planeo pagarme un seguro por mi cuenta”.
El oficio puede ser rentable, pero los entrevistados coinciden: el exceso de clientes afecta la calidad del servicio. “Se puede ganar más, pero quien intenta abarcar demasiado no hace un buen trabajo”, señala Erik.
Paseadores profesionales: formación y responsabilidad
Erik, Armando y Luis han tomado cursos de primeros auxilios y comportamiento canino. La capacitación es clave:
Saber reaccionar si un perro se escapa.
Atender una mordida.
Resolver emergencias durante el paseo.
Manejar grupos de perros de distintos tamaños y temperamentos.
En México, según el Inegi, 25 millones de hogares tienen una mascota, y existen 80 millones de animales de compañía. Además, Deloitte estima que el gasto anual por perro alcanza 34 mil pesos, lo que obliga a los dueños a buscar servicios confiables y profesionalizados.

Un oficio con futuro
Luis Martínez, con ocho años de experiencia, trabaja con dos compañeros para atender a sus 30 clientes con paseos personalizados. La clave, dicen, es la responsabilidad.
“Si te gustan los perros, hazlo con responsabilidad. Te vas a equivocar muchas veces, pero es un trabajo muy bonito”, concluye Erik Rodríguez.
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