Utilizar inteligencia artificial durante aproximadamente diez minutos puede dificultar la resolución de problemas cuando se retira la herramienta, según una investigación realizada con 1,222 participantes, quienes mostraron menor rendimiento y, en determinadas pruebas, mayor tendencia a abandonar los ejercicios difíciles.
El estudio, difundido en octubre de 2026 y elaborado por especialistas de universidades como California en Berkeley, Carnegie Mellon, Oxford, MIT y UCLA, encontró que los asistentes de IA ayudan a conseguir respuestas correctas mientras están disponibles, pero pueden generar dificultades cuando las personas deben continuar trabajando sin ellos.
La investigación analizó el uso de herramientas como ChatGPT en ejercicios de matemáticas y comprensión lectora. Los resultados mostraron que la diferencia no depende únicamente de utilizar inteligencia artificial, sino también de si se recurre a ella para obtener respuestas completas o para comprender cómo resolver los problemas.
Los autores advirtieron que los efectos aparecieron después de sesiones breves, de entre 10 y 15 minutos, aunque todavía se desconoce cuánto tiempo pueden permanecer.
¿Qué pasa cuando una persona utiliza IA durante 10 minutos?
Los investigadores realizaron tres experimentos controlados para observar cómo cambia el desempeño de una persona después de trabajar con inteligencia artificial.
En las primeras pruebas, los participantes tuvieron que resolver problemas matemáticos de fracciones. Algunos contaron con un asistente de IA, mientras que otros realizaron las operaciones por su cuenta.
Durante la primera etapa, quienes utilizaron inteligencia artificial obtuvieron mejores resultados, ya que podían consultar procedimientos y respuestas.
Sin embargo, cuando los investigadores retiraron inesperadamente el asistente, el desempeño de ese grupo disminuyó.
Los participantes que habían trabajado sin IA continuaron resolviendo los ejercicios con mejores resultados, mientras que algunos usuarios de la herramienta comenzaron a cometer más errores o decidieron saltarse determinadas preguntas.
Para los autores, este comportamiento plantea una interrogante sobre la dependencia de respuestas automáticas y la capacidad de perseverar ante problemas que requieren esfuerzo.
Estudio con 1,222 personas revela diferencias al resolver problemas
La investigación incluyó tres experimentos con un total de 1,222 participantes reclutados por internet.
En el primero participaron 354 personas, divididas entre quienes resolvían ejercicios de fracciones con apoyo de IA y quienes no tenían acceso a ella.
Los participantes debían completar 15 problemas. Durante los primeros 12, el grupo asistido podía consultar una herramienta basada en ChatGPT, pero en los últimos tres debía trabajar sin ayuda.
En esa fase final, el grupo que había utilizado IA resolvió correctamente el 57% de los problemas, frente al 73% registrado entre quienes trabajaron sin asistencia.
La diferencia fue de 16 puntos porcentuales, aun cuando los usuarios de inteligencia artificial habían conseguido mejores resultados durante la etapa inicial.
El segundo experimento reunió a 667 participantes e incorporó controles adicionales para comparar sus habilidades antes de realizar las pruebas.
Nuevamente apareció una diferencia al retirar la herramienta: 71% de respuestas correctas entre quienes habían utilizado IA, frente al 77% del grupo sin asistencia.
Finalmente, una tercera prueba con 201 participantes evaluó tareas de comprensión lectora y encontró un patrón semejante.
Usar ChatGPT para obtener respuestas no es lo mismo que pedir explicaciones
Uno de los resultados más importantes apareció cuando los científicos examinaron cómo utilizaban la inteligencia artificial los participantes.
Algunas personas recurrieron al asistente para obtener directamente la solución de los ejercicios, mientras que otras solicitaron pistas, aclaraciones o explicaciones.
Los resultados mostraron diferencias importantes entre ambos comportamientos.
En el segundo experimento, quienes pidieron respuestas completas resolvieron correctamente el 65% de los problemas posteriores sin ayuda.
En cambio, los participantes que utilizaron la herramienta para recibir pistas o explicaciones alcanzaron un 76% de respuestas correctas, un resultado cercano al 77% registrado por el grupo de control.
Esto sugiere que utilizar ChatGPT como apoyo para comprender un procedimiento puede tener consecuencias distintas a depender de la herramienta para realizar toda la tarea.
No obstante, los investigadores señalaron que la comparación entre estos tipos de uso fue observacional. Por ello, no permite demostrar por sí sola que solicitar respuestas directas sea la única causa del menor desempeño.
¿La inteligencia artificial hace que las personas abandonen más rápido?
La investigación también examinó la persistencia, entendida como la disposición a continuar intentando resolver un problema, incluso cuando resulta difícil.
Para medirla, los científicos observaron cuántas preguntas decidían omitir los participantes.
En el primer experimento, el grupo que había utilizado IA dejó sin resolver aproximadamente el 20% de las preguntas de la fase final, frente al 11% del grupo que trabajó sin asistencia.
Esta diferencia indica que la ayuda automatizada puede influir en el comportamiento inmediato de algunos usuarios cuando deben enfrentar dificultades por cuenta propia.
Sin embargo, en el segundo experimento la diferencia general entre ambos grupos fue menor y no resultó estadísticamente significativa.
El efecto fue más evidente entre los participantes que habían recurrido a la IA para conseguir soluciones completas.
Los investigadores plantearon que recibir respuestas inmediatas puede reducir las oportunidades de practicar el razonamiento y acostumbrar a las personas a resolver problemas con menor esfuerzo propio.
¿Qué consecuencias puede tener el uso de IA en estudiantes?
Los resultados abren una discusión sobre el papel de ChatGPT y otras herramientas de inteligencia artificial en la educación.
Un estudiante puede completar correctamente una tarea con ayuda tecnológica, pero eso no significa necesariamente que haya desarrollado las habilidades necesarias para resolverla posteriormente sin asistencia.
La diferencia es especialmente importante en materias que requieren practicar procedimientos, comprender conceptos y aprender de los errores.
En matemáticas, por ejemplo, recibir directamente el resultado de una operación permite terminar el ejercicio, pero no sustituye el proceso de entender cómo se obtuvo.
Algo semejante puede ocurrir con la comprensión lectora, cuando una herramienta resume un texto o responde preguntas sin que el estudiante analice por sí mismo la información.
El estudio no propone eliminar la inteligencia artificial de las actividades escolares, sino revisar la manera en que se utiliza para fortalecer el aprendizaje independiente.

¿También podría afectar a quienes utilizan IA en el trabajo?
La investigación plantea preguntas para actividades profesionales en las que se utilizan asistentes digitales para redactar, investigar, analizar información o resolver problemas.
Aunque los experimentos se concentraron en matemáticas y comprensión lectora, sus resultados muestran que completar una tarea con IA y poder realizarla después sin ayuda son habilidades distintas.
En actividades laborales, esta diferencia puede resultar importante cuando una persona necesita revisar cálculos, identificar errores, comprobar información o tomar decisiones sin disponer de la herramienta.
Los autores consideran necesario estudiar si los efectos observados también aparecen en otras tareas y si el uso prolongado modifica las habilidades de los usuarios.
Por ahora, los resultados no permiten asegurar que todas las personas que utilizan inteligencia artificial en su trabajo experimentarán dificultades semejantes.
¿Usar inteligencia artificial durante 10 minutos daña el cerebro?
El estudio no demuestra que diez minutos de uso de IA provoquen daño cerebral, disminuyan la inteligencia o produzcan una pérdida permanente de capacidades cognitivas.
Lo que documentaron los investigadores fue una reducción del rendimiento independiente y, en ciertas condiciones, de la persistencia inmediatamente después de retirar el asistente.
Tampoco determinaron si estos efectos desaparecen después de unos minutos, si se mantienen durante días o si podrían acumularse con el uso cotidiano.
La investigación se concentró en tareas específicas realizadas bajo condiciones experimentales.
Por ello, sus resultados deben interpretarse como evidencia sobre las consecuencias inmediatas de depender de la IA para resolver determinados problemas, no como una demostración de deterioro cognitivo irreversible.
¿Cómo utilizar ChatGPT sin dejar de practicar el razonamiento?
Los resultados sugieren que la inteligencia artificial puede aprovecharse mejor cuando funciona como una herramienta de apoyo y no como un sustituto permanente del esfuerzo personal.
Una alternativa es intentar resolver primero los problemas, consultar después las dudas y pedir explicaciones que permitan comprender los procedimientos.
También resulta útil comprobar si una solución puede reproducirse sin revisar la respuesta generada por la herramienta.
En el ámbito escolar, utilizar la IA para identificar errores, explicar conceptos o proponer ejercicios adicionales puede favorecer una participación más activa del estudiante.
Estas prácticas son recomendaciones derivadas de la interpretación de los hallazgos, aunque todavía requieren estudios específicos para comprobar sus efectos a largo plazo.
La investigación, titulada “AI Assistance Reduces Persistence and Hurts Independent Performance”, fue presentada en octubre de 2026 durante la Conference on Language Modeling.
Sus autores concluyen que el desarrollo de asistentes inteligentes debería prestar mayor atención a fortalecer las capacidades humanas, además de facilitar respuestas rápidas.
El desafío consiste en aprovechar las ventajas de la tecnología sin abandonar las oportunidades de practicar, equivocarse y aprender a resolver problemas de manera independiente.
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