El director ejecutivo de Toshihiro Mibe admitió el desafío tras visitar una planta de proveedores en Shanghái. Durante el recorrido, observó un modelo de producción altamente automatizado, con mínima intervención humana y capacidad para surtir a empresas como Tesla y diversas marcas locales.
Al salir, su conclusión fue contundente: la industria japonesa ya no compite en igualdad de condiciones.
Entre los factores que explican la ventaja china destacan:
- Procesos casi totalmente automatizados
- Reducción significativa de costos laborales
- Producción continua sin interrupciones
- Integración eficiente de software en los vehículos
Además, los fabricantes chinos desarrollan nuevos modelos en 18 a 24 meses, casi la mitad del tiempo que requieren marcas tradicionales.

Caída de ventas y baja capacidad operativa
El impacto ya es visible en los resultados de Honda, especialmente en el mercado chino, considerado el más importante del mundo.
- En 2020 vendió 1.6 millones de vehículos
- Para 2025 cayó a 640,000 unidades
- Solo en el último año, el retroceso fue del 24%
- Sus plantas operan entre 50% y 60% de capacidad
Este nivel está por debajo del punto de rentabilidad, que suele ubicarse entre el 70% y 80%.
2026: previsiones poco alentadoras
Las proyecciones tampoco ofrecen señales de recuperación inmediata. La producción para 2026 apunta a menos de 600,000 unidades, lo que representaría el quinto año consecutivo de caída.
Incluso proveedores chinos consideran este escenario como “decepcionante”, aunque previsible, dado el ritmo de transformación del mercado.

Advertencias desde Ford y Toyota
El problema no es exclusivo de Honda. Otros líderes de la industria también han lanzado alertas similares.
Jim Farley, al frente de Ford, advirtió que China tiene la capacidad de abastecer completamente el mercado de Norteamérica.
Por su parte, Koji Sato, de Toyota, reconoció riesgos similares, confirmando que la presión competitiva es global.
El plan de Honda para recuperar terreno
Frente a este panorama, Honda busca retomar estrategias del pasado que le dieron éxito. La empresa planea devolver autonomía a su división de investigación y desarrollo, creada en 1960.
Este modelo fue clave para innovaciones como:
- El motor CVCC en 1972
- El desarrollo del Honda Civic, que se convirtió en un éxito global
Sin embargo, expertos consideran que esta medida podría no ser suficiente para alcanzar el ritmo chino.

Ajustes, pérdidas y cancelaciones
La reestructuración ya tiene costos importantes:
- Cancelación de dos eléctricos en EE.UU.: 0 SUV y 0 Sedan
- Pérdidas de hasta 15,800 millones de dólares
- Incertidumbre en el proyecto Afeela junto con Sony
Estos movimientos reflejan la dificultad de competir en un entorno donde la innovación avanza a gran velocidad.
India y Europa: nuevas apuestas y desequilibrios
Honda ahora mira hacia India como base para su próxima ofensiva eléctrica. Ahí producirá el modelo 0 Alpha, previsto para 2027.
Mientras tanto, otras marcas optan por alianzas con fabricantes chinos. En contraste, Honda intenta abrir una ruta independiente.
El desequilibrio ya es evidente en Europa:
- BYD alcanzó 1.8% del mercado en 2026
- Honda apenas llegó a 0.5%

Un cambio de era en la industria automotriz
La desventaja de Honda frente a China refleja un cambio profundo en la industria global. La combinación de tecnología, velocidad y costos ha colocado a los fabricantes chinos en una posición dominante.
Aunque Honda insiste en que no da la batalla por perdida, el reto no solo implica recuperar ventas, sino adaptarse a un nuevo modelo industrial que redefine las reglas del juego.
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