México podría mantener el suministro de gas natural durante un máximo de tres días si Estados Unidos interrumpiera por completo sus exportaciones, reconoció Cuitláhuac García Jiménez, director del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), el miércoles 7 de octubre de 2026, durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional.
El funcionario explicó que el país carece de almacenamiento estratégico suficiente y depende de maniobras operativas para enfrentar emergencias. La situación adquiere especial importancia porque alrededor de 75% del gas natural que consume México proviene de Estados Unidos y gran parte de la generación eléctrica utiliza este combustible.
La declaración también contrasta con una política publicada por la Secretaría de Energía en 2018, que estableció una meta de cinco días de inventarios estratégicos de gas natural para 2026.
Aunque Cenagas reconoció esta limitación, no anunció un desabasto generalizado ni un corte próximo de importaciones. El plazo de tres días corresponde a un escenario hipotético de interrupción total.
Cenagas reconoce que México carece de almacenamiento estratégico de gas
Durante la conferencia presidencial, Cuitláhuac García explicó que el país cuenta con aproximadamente 21 mil kilómetros de gasoductos que contienen gas natural mientras se realizan las operaciones de transporte.
Parte de ese combustible puede aprovecharse temporalmente mediante ajustes en la operación de la red, en caso de que disminuyan las importaciones.
El director de Cenagas reconoció que México no dispone de un sistema de almacenamiento estratégico que permita sostener por más tiempo la demanda nacional ante una emergencia.
“No tenemos almacenamiento, pero a través de estas estrategias podemos solventar y, por lo tanto, podríamos tener hasta tres días si hubiese algún corte de este gas natural de importación”, declaró.
El margen señalado depende del funcionamiento de los gasoductos, los volúmenes disponibles y las medidas que adopten los operadores del sistema energético.
Los tres días no representan una reserva física independiente, como la que ofrecerían instalaciones destinadas específicamente a almacenar combustible para contingencias.
México debía contar con cinco días de reservas estratégicas en 2026
La Secretaría de Energía publicó el 26 de marzo de 2018 la Política Pública en Materia de Almacenamiento de Gas Natural.
El documento estableció que Cenagas debía constituir para 2026 un inventario estratégico equivalente a cinco días de la demanda proyectada, aproximadamente 45 mil millones de pies cúbicos de gas.
También contempló el desarrollo de infraestructura para resguardar el combustible y utilizarlo cuando una emergencia comprometiera el suministro nacional.
Sin embargo, durante la conferencia del 7 de octubre de 2026, el actual director de Cenagas reconoció que el organismo sigue recurriendo principalmente a estrategias operativas para responder a una interrupción.
La diferencia entre ambas cifras requiere una precisión: los cinco días establecidos en 2018 corresponden a una meta de almacenamiento estratégico, mientras que los tres días mencionados por García son una estimación de respuesta mediante la operación del sistema.
La situación actual de los proyectos de almacenamiento y el cumplimiento de la política federal requieren una revisión de los avances oficiales.
Estados Unidos redujo una quinta parte del gas enviado a México
El director de Cenagas informó que, aproximadamente una semana antes de la conferencia, Estados Unidos había notificado una reducción cercana a 20% del gas natural que México recibe por gasoductos.
El funcionario señaló que la disminución representaba una dificultad importante para el sistema, pero que pudo enfrentarse mediante la coordinación entre Cenagas, Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y la Secretaría de Energía.
Según información publicada por Expansión, la reducción estuvo relacionada con trabajos de mantenimiento programado en un gasoducto estadounidense, realizados entre finales de septiembre y principios de octubre.
Las restricciones afectaron los volúmenes disponibles para importar, por lo que las autoridades mexicanas realizaron ajustes para compensar la disminución.
García aseguró que el suministro se mantuvo sin problemas durante esa contingencia.
El episodio permitió utilizar los mecanismos de coordinación entre las dependencias, aunque se trató de una reducción parcial y temporal, no de una interrupción total de las importaciones.
¿Por qué la falta de gas natural podría provocar apagones?
El gas natural es uno de los principales combustibles utilizados para generar electricidad en México.
De acuerdo con las cifras expuestas por Cuitláhuac García, entre 60% y 62% de la generación eléctrica nacional depende del gas natural.
Las centrales que utilizan este combustible necesitan recibir suministros constantes para mantener su operación. Una interrupción prolongada podría obligar a modificar la generación, utilizar combustibles alternativos donde sea posible o aplicar medidas para administrar la demanda.
La industria también podría enfrentar restricciones, especialmente en los procesos productivos que utilizan gas natural como combustible o materia prima.
México ya registró afectaciones relacionadas con esta dependencia en febrero de 2021, cuando una tormenta invernal en Texas redujo la disponibilidad de gas para exportación y contribuyó a cortes de electricidad en territorio mexicano.
Las consecuencias de una nueva interrupción dependerían de su duración, la cantidad de combustible disponible y las alternativas de abastecimiento y generación.
Gobierno federal proyecta inversiones para ampliar la infraestructura energética
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un programa de inversiones para ampliar y modernizar la infraestructura eléctrica y de transporte de gas natural.
De acuerdo con el Gobierno federal, el plan contempla 140 mil 905 millones de pesos para gasoductos, distribuidos entre proyectos de la CFE y Cenagas.
Las inversiones incluyen nuevas conexiones, rehabilitación de ductos y ampliaciones destinadas a abastecer centrales eléctricas y zonas industriales.
La administración también busca aumentar la participación de fuentes renovables en la generación de electricidad y reducir gradualmente la dependencia del gas importado.
Estas medidas corresponden a proyectos de mediano plazo. Mientras avanzan las obras, Cenagas mantiene la coordinación con Pemex, CFE y las autoridades energéticas para responder a variaciones en el suministro estadounidense.