México ha desembolsado casi 1.6 billones de pesos únicamente en intereses asociados a la deuda del Fobaproa, mientras el principal de las obligaciones ha sido refinanciado a través de nuevos bonos, reveló el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora.
El peso del rescate bancario seguirá apareciendo en las finanzas públicas de 2027. Para el próximo ejercicio, Hacienda calcula cerca de 48 mil millones de pesos de recursos presupuestarios vinculados con las obligaciones administradas por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

México ha pagado intereses, mientras la deuda se refinancia
Amador explicó que el esquema financiero utilizado durante años permite pagar una parte de los intereses mediante las cuotas que recibe el IPAB de los bancos, mientras el principal y otra porción de las obligaciones se cubren mediante refinanciamiento y nuevas emisiones de deuda.
El resultado, según el titular de Hacienda, es que a lo largo de los años se han destinado cerca de 1.6 billones de pesos al pago de intereses, sin que esos desembolsos hayan significado la liquidación del principal en los términos expuestos por el funcionario durante la conferencia presidencial del 9 de septiembre.
Los propios informes de Hacienda muestran la dimensión que todavía mantiene el pasivo. Al 31 de marzo de 2026, la deuda neta del IPAB ascendía a 1 billón 17 mil 196 millones de pesos, equivalente al 2.86% del Producto Interno Bruto.
Otros 48 mil millones de pesos entran al presupuesto de 2027
María del Carmen Bonilla Rodríguez, responsable de Crédito Público y Asuntos Internacionales de Hacienda, indicó que para 2027 el componente presupuestario asociado con estas obligaciones representa cerca de 48 mil millones de pesos, cifra actualizada conforme a la inflación.
El monto se incorpora en momentos en que el gobierno federal vuelve a colocar el Fobaproa en la discusión pública. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que el mecanismo obliga a mantener recursos presupuestarios para atender una deuda que continúa refinanciándose.
Las obligaciones administradas actualmente por el IPAB tienen su origen en el saneamiento del sistema financiero de los años noventa. En 1999, el propio Instituto comenzó a recibir formalmente los activos y pasivos procedentes del Fobaproa y otros programas vinculados al rescate bancario.
Bancos solo podrían deducir 25% de sus cuotas al IPAB
El Paquete Económico 2027 también coloca presión sobre las instituciones financieras. La propuesta fiscal plantea que tres cuartas partes de las cuotas que los bancos pagan al IPAB no sean deducibles para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR). En términos prácticos, únicamente 25% conservaría la posibilidad de deducirse.
La medida forma parte del esfuerzo de Hacienda por limitar beneficios fiscales relacionados con las aportaciones bancarias utilizadas para cubrir obligaciones heredadas del saneamiento financiero.
La restricción tiene un antecedente inmediato: la Ley de Ingresos de 2026 ya estableció como no deducibles tres cuartas partes de las cuotas pagadas al IPAB por las instituciones de banca múltiple. Para 2027, la propuesta busca mantener esa limitación dentro del nuevo paquete fiscal.
El 75% de las cuotas bancarias ayuda a cubrir obligaciones
Los bancos realizan aportaciones ordinarias al IPAB como parte del sistema de protección al ahorro. Hacienda explica que 75% de esas cuotas forma parte de los ingresos considerados para atender obligaciones financieras del Instituto, junto con recursos presupuestarios y recuperaciones de activos.
El 25% restante se canaliza al Fondo de Protección al Ahorro Bancario. Los informes del primer trimestre de 2026 registran precisamente ese porcentaje dentro de los activos destinados a fortalecer la protección de los depósitos bancarios.
Desde 1999, la legislación reconoce que las instituciones de banca múltiple deben contribuir mediante cuotas para ayudar a sufragar los costos del saneamiento financiero y fortalecer el esquema de protección a los ahorradores.
IPAB sigue recurriendo a nuevas emisiones para refinanciar
El refinanciamiento continúa formando parte central de la estrategia del IPAB. Durante el primer trimestre de 2026, el Instituto colocó 48 mil 63 millones de pesos en Bonos de Protección al Ahorro, incluyendo emisiones realizadas mediante subasta y asignaciones a través de Cetesdirecto.
La Ley de Ingresos autoriza al IPAB a contratar créditos o emitir valores para canjear o refinanciar sus obligaciones financieras, mejorar las condiciones de sus pasivos y cumplir con sus vencimientos.
Ese mecanismo explica por qué el debate sobre el Fobaproa continúa más de tres décadas después de la crisis bancaria: el gobierno destina recursos para cubrir intereses, los bancos aportan cuotas y el Instituto refinancia obligaciones que todavía representan alrededor de un billón de pesos de deuda neta.
Con el Paquete Económico 2027, el tema vuelve al Congreso con dos cifras que resumen su peso: casi 1.6 billones de pesos pagados históricamente en intereses y cerca de 48 mil millones de pesos adicionales contemplados para el próximo año.

*BC









