La revisión del T-MEC continúa avanzando, aunque los asuntos más sensibles permanecerán sobre la mesa un año más. El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que Washington pretende cerrar acuerdos provisionales con México y Canadá antes de finalizar 2026, mientras que las normas de origen, los compromisos laborales y las reglas medioambientales seguirán negociándose hasta 2027.
La estrategia busca mantener el proceso de modernización del tratado comercial en marcha sin retrasar completamente la revisión de los temas más complejos que impactan directamente a la industria automotriz y al comercio regional.

EU plantea acuerdos parciales del T-MEC antes de finalizar 2026
Durante una comparecencia ante el Comité de Finanzas del Senado estadounidense, Jamieson Greer aseguró que la administración del presidente Donald Trump trabaja para lograr avances concretos en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El funcionario afirmó que el proceso avanza con rapidez y que la intención es presentar propuestas que puedan ser evaluadas tanto por Donald Trump, como por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
"Estamos avanzando con toda la celeridad posible en este asunto", expresó Greer al referirse a la agenda comercial de la Casa Blanca para este año.
Como parte de esta estrategia, el representante comercial viajó de Washington a Ciudad de México, donde sostendrá reuniones con funcionarios mexicanos para explorar posibles acuerdos parciales.
La intención de Estados Unidos es concretar al menos un acuerdo preliminar con México y otro con Canadá, dejando para una segunda etapa los aspectos que requieren negociaciones más profundas.
Normas de origen y sector automotriz seguirán en discusión hasta 2027
Aunque Washington pretende anunciar avances antes de terminar el año, Greer reconoció que algunos de los temas más importantes permanecerán abiertos durante 2027.
Entre ellos destacan las normas de origen, consideradas fundamentales para determinar qué productos pueden recibir los beneficios arancelarios del T-MEC, especialmente en la industria automotriz.
También continuarán las negociaciones relacionadas con los estándares laborales y las obligaciones medioambientales, asuntos que han generado diferencias entre los tres socios comerciales.
La administración estadounidense busca fortalecer la producción regional, incentivando que una mayor parte de la manufactura permanezca en Estados Unidos y en América del Norte, bajo reglas más estrictas para proteger a los trabajadores y elevar los estándares ambientales.
Hasta ahora, Greer no explicó cómo funcionarán estos acuerdos provisionales, aunque indicó que servirán para mantener activo el proceso de revisión mientras continúan las discusiones estructurales.
México espera alcanzar un nuevo acuerdo antes de concluir el año
Las autoridades mexicanas también mantienen expectativas positivas respecto al futuro del tratado.
El nuevo embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, declaró recientemente que el gobierno mexicano confía en alcanzar un nuevo acuerdo sobre el T-MEC antes de finalizar 2026.
El tratado comercial representa uno de los pilares económicos más importantes de la región. Desde hace más de tres décadas ha impulsado un intercambio comercial cercano a 1.6 billones de dólares, consolidando una de las zonas económicas más relevantes del mundo.
Para México y Canadá, el mercado estadounidense continúa siendo el principal destino de sus exportaciones, por lo que cualquier modificación al tratado tiene un impacto directo sobre miles de empresas, cadenas de suministro e inversiones.
Trump mantiene críticas al T-MEC pese a haberlo renegociado
A pesar de haber impulsado la renegociación del acuerdo durante su primer mandato presidencial, Donald Trump ha mantenido una postura crítica hacia el T-MEC.
El pasado 1 de julio decidió no renovar automáticamente el tratado, lo que activó el mecanismo de revisiones periódicas previsto en el propio acuerdo.
De acuerdo con las disposiciones vigentes, el T-MEC continuará en operación mientras los tres países mantengan vigente el mecanismo de revisión. En caso de no alcanzarse un consenso para su renovación definitiva, el tratado expiraría en 2036.
Las próximas negociaciones serán determinantes para definir el futuro del comercio regional y la integración económica entre México, Estados Unidos y Canadá, especialmente en sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero y agroalimentario.

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