La revisión del T-MEC entra en una nueva etapa de tensión luego de que el Gobierno de Estados Unidos confirmara su intención de impulsar mecanismos para restringir las exportaciones mexicanas, una medida que podría impactar sectores estratégicos como el automotriz, electrónico y manufacturero. La administración de Donald Trump sostiene que el creciente déficit comercial con México justifica la imposición de cuotas, aranceles u otras restricciones.
Estados Unidos plantea frenar las exportaciones mexicanas
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, reveló que recibió instrucciones directas del presidente Donald Trump para incorporar medidas que permitan reducir el déficit comercial con México durante la actual revisión del T-MEC.
De acuerdo con el funcionario, cualquier acuerdo alcanzado entre ambos países deberá contemplar aranceles, cuotas o mecanismos equivalentes que limiten el volumen de las exportaciones mexicanas hacia territorio estadounidense.
Greer sostuvo que el déficit comercial representa un problema estratégico para Estados Unidos y afirmó que Washington pretende corregirlo mediante nuevos instrumentos comerciales.
El déficit comercial impulsa la estrategia de Washington
La postura estadounidense surge después de que el déficit comercial con México alcanzara un nivel histórico durante 2025, al superar los 196 mil millones de dólares, según cifras oficiales citadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
No obstante, diversos economistas han cuestionado que el déficit comercial sea, por sí mismo, un indicador de prácticas desleales, argumentando que responde también a la integración productiva entre ambos países.
Mientras tanto, el Gobierno estadounidense considera que dicho desequilibrio refleja problemas estructurales del comercio internacional, incluyendo:
- Subsidios gubernamentales.
- Exceso de capacidad industrial.
- Prácticas comerciales desleales.
- Distorsiones monetarias.
Según Greer, estos factores justifican la aplicación de nuevas restricciones comerciales.

La revisión del T-MEC entra en una fase más compleja
Las declaraciones ocurren en pleno proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Actualmente, Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, mantiene negociaciones con la USTR para definir el futuro del acuerdo comercial, luego de que Washington rechazara extender automáticamente la vigencia del tratado hasta 2042 y optara por revisiones periódicas.
Aunque Greer calificó como "pragmáticas" las conversaciones con México, dejó claro que la Casa Blanca buscará endurecer las condiciones comerciales.
Reglas de origen también estarán bajo revisión
Además de limitar las exportaciones mexicanas, Estados Unidos pretende fortalecer las reglas de origen para diversos productos industriales.
Entre los sectores que podrían enfrentar mayores requisitos destacan:
- Industria automotriz.
- Electrónicos.
- Farmacéuticos.
- Manufactura avanzada.
El objetivo consiste en incrementar el contenido regional —e incluso estadounidense— dentro de los productos comercializados bajo el T-MEC, fortaleciendo la producción interna de Estados Unidos.

México mantiene liderazgo comercial pese a las presiones
Paradójicamente, mientras Washington busca reducir el déficit comercial, México continúa consolidándose como el principal socio comercial de Estados Unidos.
La Secretaría de Economía informó recientemente que las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense alcanzaron niveles históricos durante mayo de 2026, impulsadas por la competitividad de la industria nacional y el fenómeno de relocalización de cadenas de suministro (nearshoring).
Sin embargo, las nuevas propuestas estadounidenses podrían modificar significativamente las condiciones comerciales de los próximos años.
¿Qué podría ocurrir si prosperan las restricciones?
Especialistas consideran que la implementación de cuotas, aranceles adicionales o requisitos más estrictos de contenido regional podría generar:
- Menor crecimiento de las exportaciones mexicanas.
- Incremento de costos para fabricantes instalados en México.
- Reconfiguración de cadenas de suministro en Norteamérica.
- Mayor incertidumbre para la inversión extranjera.
- Negociaciones más prolongadas durante la revisión del T-MEC.
A pesar del escenario, las conversaciones entre ambos gobiernos continúan y aún no existe una decisión definitiva sobre las medidas que finalmente serán incorporadas al tratado.
*OCR









