La publicación de la declaración patrimonial de Alejandro Gertz Manero volvió a colocar al exfiscal general de la República en el centro de la conversación pública. Documentos difundidos tras su llegada como embajador de México en Reino Unido exhibieron un patrimonio integrado por inmuebles, obras de arte, joyas y una colección de vehículos de lujo, entre ellos un Rolls-Royce Wraith valuado en aproximadamente 2.7 millones de pesos.
La revelación ha generado cuestionamientos debido a que la adquisición del automóvil ocurrió en 2020, durante el gobierno de la llamada Cuarta Transformación, cuyo discurso ha estado acompañado por una política de austeridad republicana impulsada desde el gobierno federal.
Un patrimonio que incluye casas, autos y obras de arte
De acuerdo con la información presentada en la plataforma de declaraciones patrimoniales, Gertz Manero reportó un patrimonio compuesto por al menos 13 inmuebles, entre ellos casas, un departamento, un terreno y un edificio. Parte importante de estos bienes provienen de herencias familiares acumuladas durante décadas.
Además de las propiedades inmobiliarias, el exfiscal declaró:
- Una colección de joyas, relojes y monedas valuada en más de 18 millones de pesos.
- Obras de arte con un valor aproximado de 8 millones de pesos.
- Muebles, tapetes y libros con un valor superior a los 2 millones de pesos.
- Participaciones en empresas inmobiliarias.
La magnitud del patrimonio llamó la atención debido a que durante los años en que encabezó la Fiscalía General de la República (FGR) su declaración patrimonial no era de consulta pública. La situación cambió al incorporarse al servicio diplomático mexicano.

El Rolls-Royce que desató la polémica
Uno de los elementos que más controversia ha generado es la presencia de dos vehículos Rolls-Royce dentro de su colección personal. El más costoso corresponde a un Rolls-Royce Wraith modelo 2014, adquirido en noviembre de 2020 por aproximadamente 2.7 millones de pesos.
La declaración también incluye otros vehículos considerados de colección, entre ellos:
- Un Mercedes-Benz 450 SEL de 1979.
- Un Cadillac Concours de 1994.
- Un Rolls-Royce Sedán de 1966.
- Un Ford Galaxie de 1972.
- Un Dodge Dart de 1982.
- Un Ford Lincoln de 1994.
Aunque no existe evidencia de ilegalidad en la adquisición de estos automóviles, el contraste entre el discurso oficial de austeridad y la posesión de vehículos de lujo provocó una ola de reacciones en redes sociales y medios de comunicación.

Transparencia obligada tras dejar la FGR
Durante los años que ocupó la titularidad de la FGR, la información patrimonial de Gertz Manero permaneció fuera del escrutinio público debido a la autonomía de la institución y a los mecanismos internos de declaración patrimonial.
Sin embargo, su incorporación a la Secretaría de Relaciones Exteriores como embajador en Reino Unido lo obligó a transparentar sus bienes a través de las plataformas gubernamentales correspondientes. Fue entonces cuando se conocieron detalles sobre sus propiedades, inversiones y vehículos.
La publicación de estos datos ha abierto nuevamente el debate sobre la congruencia entre el discurso de austeridad promovido por funcionarios y el patrimonio personal de quienes han ocupado cargos públicos de alto nivel.

*BC














