Las acusaciones contra la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) han generado una fuerte polémica luego de que agentes actuales y retirados denunciaran que la agencia permitió que enormes cantidades de fentanilo llegaran a las calles de Nuevo México entre 2023 y 2025. Según testimonios y registros gubernamentales revisados por Associated Press, la estrategia buscaba fortalecer investigaciones contra organizaciones criminales de mayor nivel, pero habría puesto en riesgo a miles de personas.
DEA habría dejado circular cientos de miles de pastillas de fentanilo
De acuerdo con la investigación, agentes de la DEA monitorearon repetidamente cargamentos de pastillas de fentanilo, pero decidieron no confiscarlos para seguir la ruta de distribución y reunir pruebas contra traficantes de mayor rango. La práctica se habría realizado en diversos casos desarrollados en Nuevo México.
El agente especial David Howell, quien presentó denuncias como informante, aseguró que la estrategia permitió que cantidades masivas del opioide sintético llegaran al mercado ilegal. En uno de los expedientes mencionados, los investigadores habrían autorizado la entrega de al menos 1.8 millones de pastillas.
Denuncian riesgos para la seguridad pública
Las revelaciones provocaron cuestionamientos sobre el equilibrio entre las investigaciones de largo alcance y la protección inmediata de la población. Howell afirmó que permitir la distribución de la droga representó un riesgo innecesario para las comunidades afectadas por la crisis de sobredosis.
Además, exfuncionarios consultados por Associated Press señalaron que la táctica sorprendió incluso a agentes con amplia experiencia en el combate al narcotráfico, debido a la extrema peligrosidad del fentanilo, una sustancia que puede resultar letal en cantidades mínimas.

Directrices federales recomendaban decomisar el fentanilo
El reporte señala que el Departamento de Justicia de Estados Unidos elaboró lineamientos específicos para el manejo de investigaciones relacionadas con fentanilo ilícito, debido a su elevada letalidad.
Estas directrices recomendaban que los agentes incautaran el opioide siempre que fuera posible, una medida diseñada para evitar que la droga llegara a consumidores finales. Sin embargo, según las denuncias, en algunos casos prevaleció la decisión de seguir las redes criminales antes que detener los cargamentos.
La DEA defiende su estrategia de investigación
La DEA ha sostenido históricamente que no resulta viable interceptar todos los cargamentos ilegales y que, en ciertas operaciones, es necesario permitir movimientos controlados para identificar a los líderes de las organizaciones criminales.
Investigaciones internas revisaron las denuncias presentadas por Howell y concluyeron que las acciones de la agencia fueron razonables dentro del contexto de las pesquisas en curso, aunque la controversia continúa debido al impacto potencial que estas decisiones pudieron tener en la salud pública.

Crisis de fentanilo sigue marcando a Estados Unidos
El caso sale a la luz en medio de la persistente crisis de opioides que afecta a Estados Unidos. Durante los últimos años, el combate al fentanilo ilegal se ha convertido en una de las principales prioridades de las autoridades federales debido al elevado número de muertes por sobredosis asociadas a esta droga.
Mientras continúan las investigaciones y el debate sobre las tácticas empleadas por las agencias antidrogas, las denuncias han reabierto la discusión sobre los límites de las operaciones encubiertas cuando existe el riesgo de que sustancias altamente letales lleguen a las calles.
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