La presión sobre el sistema de pensiones en México continúa en aumento debido a un cambio estructural en la población y el mercado laboral. Datos del IMSS y del ISSSTE revelan que la relación entre trabajadores activos y pensionados cayó de 6.6 a uno en 1998 a apenas cuatro a uno en 2025, lo que refleja un desequilibrio cada vez más marcado.
Esta tendencia indica que cada vez hay menos personas cotizando para sostener a un número creciente de jubilados, lo que representa un reto significativo para la sostenibilidad financiera del sistema.
CFE también enfrenta deterioro en su sistema de retiro
El problema no es exclusivo de las instituciones de seguridad social. En la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la relación entre trabajadores activos y pensionados también ha disminuido de manera acelerada.
Mientras que en 2003 había 3.7 trabajadores por cada pensionado, actualmente la cifra se redujo a 1.8 activos por jubilado, lo que incrementa la carga financiera de la empresa estatal.
Este comportamiento confirma que el fenómeno es generalizado en distintos esquemas de pensiones en el país.

Factores que explican la presión sobre las pensiones
Especialistas coinciden en que el deterioro del sistema de pensiones responde a diversos factores estructurales que han transformado la dinámica demográfica y laboral en México.
Entre los principales destacan:
- Disminución de la tasa de natalidad
- Aumento de la esperanza de vida
- Altos niveles de informalidad laboral
De acuerdo con Jorge Fonseca, director de la firma FACTS, existe un creciente desequilibrio entre trabajadores activos y pensionados, lo que podría derivar en una insuficiencia de recursos en el futuro.
Envejecimiento poblacional acelera el problema
El envejecimiento de la población es uno de los factores más determinantes en la presión sobre el sistema. A medida que más personas alcanzan la edad de retiro, el número de pensionados crece a mayor velocidad que el de trabajadores activos.
Francisco Miguel Aguirre Farías, especialista en valuaciones actuariales, explicó que esta tendencia se ha intensificado en los últimos años, lo que incrementa el gasto en pensiones y reduce la capacidad de financiamiento del sistema.

Informalidad laboral agrava la crisis
Otro elemento clave es la informalidad laboral en México, que afecta a más del 55% de la población ocupada, según datos citados por especialistas.
Esto implica que más de la mitad de los trabajadores no cotizan en sistemas de seguridad social, lo que limita los ingresos destinados a financiar las pensiones.
Además, esta situación genera un doble problema:
- Menos recursos disponibles en el sistema
- Mayor número de personas sin acceso a una pensión en el futuro

Propuestas para reformar el sistema de pensiones
Ante este panorama, expertos plantean la necesidad de implementar reformas estructurales que permitan garantizar la viabilidad del sistema de retiro en México.
Entre las principales propuestas se encuentran:
- Reformar los esquemas de beneficio definido
- Fortalecer las cuentas individuales
- Incentivar la formalización del empleo
- Ajustar la edad de retiro en el largo plazo
Estas medidas buscan equilibrar la relación entre ingresos y egresos del sistema, evitando un colapso financiero en las próximas décadas.
*BC














