La relación entre México y Estados Unidos enfrenta un nuevo episodio de tensión tras versiones periodísticas que señalan que varios políticos de Morena, incluidos gobernadores en funciones, estarían bajo investigación por parte de autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado y posibles delitos financieros.
De acuerdo con análisis difundidos por los periodistas Carlos Loret de Mola y Raymundo Riva Palacio, los nombres de Marina del Pilar Ávila Olmeda y Américo Villarreal Anaya figuran entre los casos más observados por agencias y autoridades de Washington.
Marina del Pilar y Américo Villarreal aparecen en reportes periodísticos
Según los análisis citados, el caso de Marina del Pilar sería uno de los más avanzados en materia de restricciones migratorias y revisiones financieras.
Raymundo Riva Palacio señaló que la gobernadora de Baja California habría perdido su visa estadounidense como parte de un proceso relacionado con presuntas irregularidades financieras que también involucrarían a su esposo, Carlos Torres Torres.
Por otro lado, Carlos Loret de Mola indicó que Américo Villarreal aparece de manera recurrente en expedientes relacionados con el llamado “huachicol fiscal” y con presuntas redes de financiamiento irregular.

Inteligencia estadounidense expresa preocupación
El tema también habría generado inconformidad dentro de la Agencia Central de Inteligencia, de acuerdo con las versiones periodísticas.
Las fuentes citadas afirman que existe molestia por lo que consideran un trato desigual hacia funcionarios señalados en investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En ese contexto, también se menciona al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos en investigaciones judiciales en Estados Unidos.

Presión de Washington impacta al interior de Morena
Ante la posibilidad de restricciones migratorias, congelamiento de activos o eventuales acusaciones formales, sectores moderados de Morena habrían comenzado a tomar distancia de algunos perfiles cuestionados.
La presión de Estados Unidos podría influir no solo en el ámbito judicial, sino también en la cohesión política del partido gobernante.
Además, el escenario permanece abierto a futuras órdenes de aprehensión, solicitudes de extradición o nuevas investigaciones, dependiendo de la evolución de las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Investigaciones aún no derivan en acusaciones públicas
Hasta el momento, no se han presentado públicamente acusaciones formales en tribunales estadounidenses contra los mandatarios mencionados en las versiones periodísticas.
Sin embargo, el tema ha generado un intenso debate político por sus posibles repercusiones para la relación bilateral y para el panorama político mexicano.

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