Las autoridades federales dieron un nuevo golpe contra el huachicol fiscal, tras el desmantelamiento de una red criminal y financiera que habría provocado una evasión superior a los 23 mil millones de pesos, de acuerdo con información de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
El caso se ha convertido en uno de los esquemas de fraude más grandes detectados en los últimos años, debido a la combinación de contrabando de combustibles, simulación de operaciones comerciales y uso de empresas fachada para evadir impuestos y encubrir el origen del dinero ilícito.
¿Cómo operaba la red de huachicol fiscal?
De acuerdo con las investigaciones oficiales, la estructura criminal operaba mediante un sistema altamente organizado que involucraba:
- Uso de más de 40 empresas fachada
- Emisión de facturas falsas para simular venta de combustibles
- Movilización y almacenamiento ilegal de hidrocarburos
- Triangulación financiera para ocultar ganancias
- Participación de intermediarios y prestanombres
Este modelo de operación permitió simular operaciones comerciales por más de 23 mil millones de pesos, generando un impacto directo en la recaudación fiscal del país.

Detenciones y operativos simultáneos
Como resultado del operativo, las autoridades informaron la detención de 14 personas presuntamente vinculadas con la red de huachicol fiscal, incluyendo operadores financieros y responsables de empresas utilizadas como fachada.
Durante los cateos también se aseguraron:
- Inmuebles vinculados a la red
- Más de 150 mil litros de gas LP
- Vehículos de carga y transporte
- Armas de fuego
- Documentación contable y fiscal apócrifa
Estos aseguramientos forman parte de una estrategia más amplia para desarticular redes de corrupción en el sector energético.

Empresas fachada y simulación de operaciones
Uno de los elementos clave del caso es la participación de múltiples empresas fantasma, utilizadas para simular la compra, transporte y venta de combustibles.
Estas compañías operaban en distintos estados del país, lo que permitió dispersar las operaciones y dificultar el rastreo financiero. Según las autoridades, este esquema es característico del huachicol fiscal, una modalidad que combina delitos fiscales con el robo y contrabando de hidrocarburos.
Impacto económico del huachicol fiscal en México
El daño económico estimado por este tipo de redes supera los miles de millones de pesos, afectando directamente a:
- Las finanzas públicas
- La recaudación de impuestos
- Petróleos Mexicanos (Pemex)
- El mercado legal de combustibles
El esquema de huachicol fiscal no solo implica robo de combustible, sino también evasión de impuestos mediante mecanismos financieros complejos, lo que lo convierte en un delito de alto impacto económico.
Investigaciones continúan abiertas
Las autoridades federales señalaron que las investigaciones continúan para identificar a más involucrados, así como posibles vínculos con otras redes de contrabando de hidrocarburos.
También se analiza la posible participación de intermediarios financieros y operadores logísticos que habrían facilitado el movimiento del combustible ilegal.

Un problema persistente: el huachicol en México
El caso confirma que el huachicol fiscal sigue siendo una de las principales amenazas para la economía mexicana, evolucionando desde el robo directo de combustible en ductos hacia esquemas más sofisticados de evasión fiscal.
Expertos señalan que estas redes han diversificado sus operaciones, combinando delitos energéticos con fraudes financieros y contables.
*BC














