La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración aplicará un recorte franciscano en el gasto público con el objetivo de mantener el subsidio a las gasolinas México y evitar incrementos en los precios.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que el apoyo al combustible continuará, lo que implica reforzar la política de austeridad en distintas áreas del gobierno.
“Lo tenemos que mantener y eso significa más austeridad”, declaró, al subrayar que su administración revisa de forma constante los ingresos y egresos para garantizar estabilidad económica.

Subsidio a gasolinas presiona finanzas públicas
El gobierno federal destina alrededor de 5 mil millones de pesos semanales para contener el precio de los combustibles mediante el IEPS, en un contexto internacional marcado por el aumento del petróleo.
- El subsidio evita que la gasolina supere los 30 pesos por litro
- Actualmente se busca mantener la gasolina regular cerca de los 24 pesos
Este esfuerzo fiscal ha obligado al gobierno a recortar gastos en otras áreas para mantener el equilibrio presupuestal.
No habrá recortes a programas sociales
A pesar del ajuste en el gasto, Claudia Sheinbaum aseguró que los programas sociales no serán afectados, ya que son considerados una prioridad en su administración.
- Se garantizarán apoyos en educación, salud, vivienda e inversión
- El gobierno busca proteger el bienestar social pese a la austeridad
La mandataria enfatizó que el objetivo es equilibrar las finanzas sin comprometer los programas que benefician a millones de mexicanos.

Contexto internacional eleva presión sobre combustibles
El aumento en los precios del petróleo a nivel global, derivado de tensiones geopolíticas, ha impactado directamente el costo de los combustibles en México.
Ante este escenario, el gobierno ha optado por mantener el subsidio gasolina para evitar que el impacto llegue directamente a los consumidores y a los precios de productos básicos.
Además, la administración federal prevé reuniones con gasolineros y productores para contener el costo tanto de combustibles como de la canasta básica.
Austeridad reforzada en el gobierno federal
El llamado recorte franciscano implica una revisión exhaustiva del gasto público en distintas dependencias.
La presidenta aseguró que se están “cerrando muchos gastos” y que se analizan todos los rubros para reducir erogaciones innecesarias sin afectar áreas prioritarias.
Este enfoque busca sostener el subsidio energético sin comprometer la estabilidad económica del país.
Impacto económico y social
La estrategia del gobierno busca evitar un efecto inflacionario mayor, ya que el aumento en el precio de las gasolinas México impacta directamente en:
- Transporte
- Precios de alimentos
- Costos logísticos
Por ello, mantener el subsidio también se convierte en una medida para proteger el poder adquisitivo de la población.
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