La escalada de violencia en Michoacán alcanzó un punto álgido durante las honras fúnebres de Carlos Manzo, el alcalde de Uruapan ultimado la noche del 1 de noviembre en medio de un evento público por el Día de Muertos.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se presentó en el lugar para expresar sus condolencias a la familia, pero su visita se vio interrumpida al ser recibido con insultos, fuertes reclamos y una oleada de abucheos por la inseguridad que cobró la vida del edil, conocido popularmente como el “Bukele mexicano”.
En un video difundido por el periodista Gildo Garza, se puede apreciar cómo el mandatario estatal es increpado en la entrada con gritos como “¡Asesino!” y “¡No huyas, cobarde!”, viéndose obligado a retirarse rápidamente y entre empujones, protegido por su personal de seguridad.
Detalles del Homicidio del Alcalde de Uruapan
La ejecución de Carlos Manzo tuvo lugar durante la Feria de las Velas, en el corazón de Uruapan, poco después de que el alcalde realizara una transmisión en vivo para dar la bienvenida a los asistentes.
Según los primeros reportes de la investigación, el político fue atacado a balazos frente a una multitud de ciudadanos que participaban en la celebración, incluidos menores de edad. Versiones oficiales indican que el alcalde recibió siete impactos de bala y que, en la respuesta de seguridad, uno de los agresores fue abatido en el sitio.
Sobre el incidente, Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, confirmó que el alcalde Manzo sí contaba con protección, la cual había sido reforzada con 14 elementos de la Guardia Nacional desde mayo de 2025.
¿Quién era Carlos Manzo, el "Bukele mexicano"?
Carlos Manzo, impulsado por el movimiento independiente La Sombreriza, había ganado notoriedad por su estilo enérgico y de abierta confrontación con el crimen organizado y las propias autoridades estatales. Se le conocía tanto como “el alcalde del sombrero” como el “Bukele mexicano”, debido a sus mensajes contundentes y las operaciones de seguridad que lideraba a nivel local.
Esta no era la primera ocasión en que el edil cuestionaba al gobierno michoacano o incluso a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. En múltiples oportunidades, demandó apoyo para fortalecer la seguridad de Uruapan y llegó a acusar públicamente al gobierno de Ramírez Bedolla de ser permisivo con la entrada de grupos delictivos.














