La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rindió su primer informe de labores al frente de la Presidencia y aseguró que “quien traiciona al pueblo enfrenta a la Justicia”.
En el Zócalo del corazón de México, ante unas 100 mil personas, la Ejecutiva federal presumió los logros que su gobierno ha hecho y destacó su estrategia de seguridad y además se acabó con la pobreza de 13.5 millones de personas.
“En este México nuevo, la honestidad no es la excepción es la regla y quien traiciona al pueblo, quien roba al pueblo, enfrenta a la justicia. El poder no es para enriquecerse, es para servir con humildad, los recursos públicos son sagrados y se le devuelven al pueblo en derechos, en programas de bienestar y en obras estratégicas”, expresó.
"Recordemos que entre 1982 y el 2018, durante seis sexenios, 36 años, México vivió bajo la oscura noche del neoliberalismo. Quienes gobernaban no tenían convicciones más allá del dinero y el mercado. Gobernaban para unos cuantos mientras millones quedaban en el abandono. Por esa razón, en 2008 la pobreza alcanzó al 45 por ciento de la población mexicana. Ese fue el rostro de la injusticia, de la corrupción y de los privilegios. Esa es la realidad que heredó la Cuarta Transformación y esa es la realidad que decidimos cambiar”, dijo.
AMLO, un ejemplo de honradez
Sheinbaum Pardo dejó claro que no habrá una ruptura política con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien acusó a la oposición de querer establecer una narrativa de enfrentamiento.
“Se han empeñado en separarnos, en que rompamos, su objetivo no es otro más que el de acabar con el movimiento de transformación, que nos dividamos, pero eso no va a ocurrir porque compartimos valores: honestidad, justicia y amor al pueblo de México. Porque compartimos proyecto: el humanismo mexicano. Y porque no llegamos al gobierno sólo para administrar, llegamos para seguir transformando la Nación, para el bienestar del pueblo”, refirió.
“Andrés Manuel López Obrador fue, es y será siempre un ejemplo de honradez, de austeridad y de profundo amor al pueblo. Nunca se rindió, nunca se vendió a los poderosos, nunca se apartó de sus principios, y escúchenlo bien, su Presidenta tampoco lo hará porque tenemos convicciones, porque tenemos principios, porque por más duras que sean las presiones, nosotros sólo hacemos reverencia a uno solo: al pueblo de México. Que se oiga bien, que se oiga lejos: en México el que manda es el pueblo", sentenció.
Zócalo lleno
Una hora antes del inicio del discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo por el cierre de su gira nacional por el primer año de gobierno, el Zócalo capitalino ya estaba lleno este domingo 5 de octubre.
Desde temprana hora, miles de personas comenzaron a llegar a pie, desde las estaciones del Metro más cercanas o desde donde los dejaron los autobuses y microbuses que los transportaron desde distintas partes del país.
La gente caminaba con mantas que identificaban su lugar de procedencia, así como con banderas de México y de Morena y carteles de apoyo a Sheinbaum.
Desde la tarde del sábado 4, miles de sillas fueron colocadas en formaciones de cuadrados en todo lo ancho de la plancha del Zócalo, igual que hace un año, cuando la recién nombrada presidente dio su primer discurso.
En los espacios frente a Palacio Nacional destacó la ubicación de miles de personas de distintos sindicatos, distinguidos por sus banderas naranjas o por banderas blancas con letras rojas. Una hora antes del inicio del discurso los asientos ya estaban ocupados.
Como se ve desde hace años en cada acto político convocado por Morena o sus representantes, decenas de camiones foráneos y microbuses ocuparon las calles aledañas al primer cuadro de la ciudad después de llevar a la gente y en espera de que termine el informe para regresarlos a sus lugares de origen.














