En un megadespliegue de fuerzas federales, el gobierno de México ejecutó la Operación Liberación, considerada la más grande contra la extorsión en el país, dirigida a desmantelar la red de La Familia Michoacana en el Estado de México. Durante la intervención en 14 municipios, se aseguraron más de 5 mil bultos de cemento, 137 toneladas de varilla, toneladas de carne y pollo, y 128 vehículos.
Los municipios intervenidos:
Amanalco
Donato Guerra
Ixtapan de la Sal
Ixtlahuaca
Malinalco
San Felipe del Progreso
Sultepec
Tlatlaya
Tejupilco
Temascaltepec
Tenancingo
Texcaltitlán
Valle de Bravo
Villa Victoria
La Familia Michoacana: control total del comercio y la construcción
Durante al menos seis meses, comerciantes y ciudadanos vivieron bajo extorsión permanente. Cualquier compra de cemento, varilla, madera, carne o pollo requería pagar cuotas al grupo liderado por Jhonny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias El Pez y La Fresa.
Las autoridades informaron que el grupo acaparaba y distribuía mercancías esenciales con la ayuda de empresarios y sindicatos como Bradosva y Libertad, quienes fungían como operadores de la red criminal. Se han identificado prácticas como:
Aumentos de precios entre 75% y 400% en materiales y alimentos.
Amenazas, levantones y golpizas a quienes se resistían.
Cobros ilegales por transporte de mercancías y control del acceso a municipios.

Resultados de la Operación Liberación:
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, detalló que participaron 63 células operativas con 2,866 elementos de diversas dependencias. Los logros incluyen:
8 detenidos, incluidos líderes sindicales y empresarios.
52 establecimientos cateados.
7 órdenes de aprehensión cumplimentadas por secuestro exprés.
Captura de Bernardo Alejandro “N”, cabecilla detenido en Quintana Roo.
Intervención de oficinas sindicales, madererías, carnicerías, minas y tiendas de materiales.
Regidora de Ixtapan de la Sal detenida: presunta vocera del grupo criminal
Entre los capturados figura Yareli Domínguez, tercera regidora del municipio de Ixtapan de la Sal, acusada de ser portavoz de La Familia Michoacana. Se le relaciona con un caso de secuestro exprés ocurrido en abril y con Alicia “N”, otra operadora de la organización.
Las autoridades confirmaron que la funcionaria utilizaba su cargo para proteger y facilitar operaciones criminales. Este caso evidencia la infiltración del crimen organizado en estructuras municipales.

Así operaban los líderes criminales y sus tarifas de terror
Elí “N” (empresario, dueño de Jimex): controlaba materiales y vivía en una residencia en Valle de Bravo.
Gonzalo “N” (líder de Bradosva): cobraba hasta 15 mil pesos por ingreso de camiones.
Alicia “N”: subía 20% el precio del cemento; amenazaba con “levantar” a los que no pagaran.
Jorge “N”: exigía 100 mil pesos para vender madera en Valle de Bravo.
José Fernando “N”: inflaba precios en Ixtapan de la Sal.
Antonio “N”: cobraba $5 por kilo extra en la venta de carne.
Bernardo Alejandro “N”: amenazaba a vendedores de pollo.

Extorsión, violencia y silencio: así se consolidó La Familia Michoacana
De acuerdo con cifras oficiales, entre enero y junio de 2025 se abrieron 1,398 carpetas de investigación por extorsión en el Edomex. Solo 103 denuncias provinieron del sur y norte, zonas más afectadas, lo que indica un clima de miedo e intimidación generalizado.
Las autoridades calculan que La Familia Michoacana opera ya en el 60% del estado, siendo la organización con mayor presencia en al menos 75 municipios. Su poder se basa en:
Violencia sistemática contra quienes se niegan a colaborar.
Control de sindicatos y cadenas de suministro.
Extorsiones a ejidatarios, empresarios, carniceros, y mineros.
Con información de Milenio
*BC














