A la medianoche, los alrededores del hotel de concentración de Ecuador en Santa Fe se convirtieron en un auténtico escándalo. Los seguidores de la Selección Mexicana se organizaron para impedir el descanso del rival antes del crucial partido de 16vos de final en el Estadio Ciudad de México.
Con garrafones, megáfonos, cubetas, platillos y automóviles tocando el claxon, los aficionados mexicanos protagonizaron una ruidosa “serenata” que buscaba dar ventaja a su selección.
Reacción de la delegación ecuatoriana
El ruido fue tal que la delegación de Ecuador solicitó la intervención de la policía y hasta sugirió cambiar de habitaciones, aunque no había disponibilidad en el hotel.
- El equipo llegó tras un viaje de casi nueve horas.
- El descanso se vio interrumpido por motocicletas y autos que se sumaban al estruendo.
- La lluvia tampoco frenó a los aficionados, que continuaron con cánticos y saltos.
Intervención de la policía
Alrededor de la medianoche, elementos de seguridad llegaron con escudos para dispersar a los seguidores.
- La misión fue evitar que se obstruyera la circulación.
- Los aficionados permanecieron en la zona hasta pasada la media noche.
- Finalmente, la serenata fue disuelta, aunque dejó huella en la concentración ecuatoriana.
El llamado de Javier Aguirre
El técnico mexicano, Javier Aguirre, había convocado al “jugador número 12”, la afición, para apoyar desde antes del partido. Los seguidores respondieron con esta peculiar estrategia, que convirtió la noche previa en un ambiente incómodo para el rival.
"En Santa Fe, no se duerme."









