La Selección de Japón comenzó su preparación rumbo al Mundial 2026 en Monterrey, pero su primera práctica dejó preocupación. El equipo utilizó la cancha de la Facultad de Medicina de la UANL, donde el mal estado del terreno generó temor entre los jugadores.
El atacante Takefusa Kubo reconoció que el campo estaba duro y con agujeros, lo que provocó miedo a lesionarse durante los ejercicios. “El campo de ayer no estaba muy bien, estaba muy duro y había agujeros. Tuvimos que cambiar porque los jugadores tenían miedo a arrancar, a pelear por cada balón”, declaró Kubo.

Cambio de sede de entrenamiento
Originalmente, Japón tenía programado entrenar en el Centro de Entrenamiento Tigres, pero las condiciones del campo no fueron adecuadas. Como alternativa temporal, se utilizó la cancha de la Facultad de Medicina, aunque rápidamente se buscó otra opción.
Tras conversaciones con el Comité Organizador de Monterrey, la selección nipona trasladó su campamento a El Barrial, instalaciones de Rayados de Monterrey, que cumplen con las regulaciones de la FIFA y ofrecen condiciones óptimas para un equipo mundialista.

Adaptación al clima de Monterrey
Además del tema de las canchas, Japón enfrenta el reto del clima intenso de Monterrey. Kubo señaló que el calor será similar al que experimentarán en Arlington, Texas, donde jugarán dos partidos de la fase de grupos, además del encuentro programado en la ciudad regia. “El clima no va a cambiar de aquí a cuando empiece el Mundial. Así que cuanto antes nos acostumbremos a la temperatura y este calor mucho mejor”, afirmó el jugador.














