El histórico exjugador de la Selección Mexicana, Leonardo Cuéllar, compartió una visión agridulce sobre el Mundial 2026. En entrevista con Reuters, señaló que México tiene potencial para alcanzar el famoso quinto partido, que en esta edición representaría los octavos de final debido al aumento a 48 selecciones.
Cuéllar confía en que el equipo, bajo la dirección de Javier Aguirre y Rafael Márquez, pueda llegar incluso a los cuartos de final, siempre y cuando mantenga un enfoque de “juego por juego” y evite que la presión nacional afecte su desempeño.

Legionarios europeos como catalizadores
El exmediocampista destacó la importancia de contar con jugadores en las mejores ligas del mundo, como Edson Álvarez, Raúl Jiménez y Julián Araujo, quienes aportan madurez y experiencia internacional.
Sin embargo, Cuéllar subrayó que el éxito no depende solo del talento individual, sino de la capacidad de formar una unidad cohesiva que aproveche la ventaja de jugar en casa, especialmente en escenarios históricos como el Estadio Azteca. “El talento europeo funciona solo como catalizador si se traduce en un funcionamiento colectivo sólido”, explicó, recordando que México mostró sus mejores versiones en los mundiales de 1970 y 1986.
Preocupación social: precios y exclusión
Más allá del análisis deportivo, Cuéllar advirtió sobre fenómenos sociales que podrían afectar la fiesta mundialista:
- Altos precios de boletos y servicios, que excluyen a gran parte de la afición mexicana.
- Aficionados apasionados obligados a seguir el torneo por televisión. “Ahora los precios se han fijado muy, muy por encima de los medios de nuestra sociedad”, lamentó.

Clima de miedo por políticas migratorias
El entorno político en Estados Unidos añade incertidumbre. Cuéllar señaló que las políticas migratorias vigentes podrían generar riesgos legales para los aficionados mexicanos que intenten asistir a los partidos en territorio estadounidense.
Esto, según el exjugador, podría provocar un “clima de miedo” y reducir la presencia de la afición mexicana en los estadios, restando colorido y ambiente al Mundial.














