La International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de establecer las reglas del futbol a nivel mundial, aprobó una serie de modificaciones que entrarán en vigor el 1 de julio y que también se aplicarán en el Mundial 2026, el cual comenzará el 11 de junio.
Entre los cambios más relevantes destacan nuevas facultades para el VAR, límites estrictos para reanudaciones y sustituciones, así como ajustes en el tratamiento de jugadores lesionados. Estas medidas buscan agilizar el juego y combatir tácticas dilatorias.
Cuenta regresiva de cinco segundos para saques
Nueva regla
Si el árbitro considera que un saque de banda o de meta se retrasa deliberadamente, iniciará una cuenta regresiva visual de cinco segundos.
Si el balón no está en juego al finalizar la cuenta, el saque de banda se concederá al rival.
En el caso del saque de meta, la sanción será un tiro de esquina para el oponente.
Evaluación: Cambio positivo
La medida amplía el impacto de la regla de los ocho segundos aplicada a los porteros y devuelve responsabilidad a los jugadores.
En temporadas recientes, algunos saques de meta han llegado a durar hasta un minuto completo, generando críticas de aficionados y clubes. Con esta modificación, los árbitros contarán con una herramienta clara para acelerar el ritmo del juego sin recurrir de inmediato a tarjetas amarillas.

Límite de 10 segundos para abandonar el campo en sustituciones
Nueva regla
Los jugadores sustituidos deberán abandonar el terreno de juego en un máximo de 10 segundos tras mostrarse el tablero electrónico o la señal arbitral.
Si no lo hacen:
Deberán salir igualmente.
El sustituto no podrá ingresar hasta la siguiente interrupción, tras un minuto con reloj en marcha.
Evaluación: Cambio positivo
La norma busca eliminar retrasos innecesarios y situaciones en las que jugadores caminan lentamente o interactúan con la grada para consumir tiempo.
Aunque se espera un criterio flexible por parte de los árbitros, la regla establece límites claros y reduce la presión sobre el cuerpo arbitral.
Jugadores lesionados deberán estar fuera un minuto
Nueva regla
Si un jugador es atendido en el campo tras una lesión que detuvo el partido, deberá permanecer fuera del terreno durante un minuto con el reloj en marcha.
Evaluación: Cambio polémico
Este ajuste aumenta el tiempo vigente en algunas ligas, donde el límite era de 30 segundos.
El problema principal radica en que los porteros estarán exentos de esta norma, lo que podría abrir una laguna que algunos equipos aprovechen para detener el juego. Además, un minuto puede ser determinante en partidos cerrados.

Excepción para jugadores lesionados tras falta con tarjeta
Nueva regla
Si la lesión es consecuencia de una falta sancionada con tarjeta amarilla o roja, el jugador atendido no tendrá que abandonar el campo.
Evaluación: Sentido común
Se trata de una modificación ampliamente respaldada, ya que evita castigar doblemente al equipo que sufrió la infracción.
Más poder para el VAR en tarjetas y errores de identidad
Nueva regla
El VAR podrá intervenir cuando existan pruebas claras en los siguientes casos:
Segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta.
Error de identidad (tarjeta mostrada al jugador equivocado).
Evaluación: Avance necesario
Hasta ahora, el VAR no podía corregir una segunda amarilla errónea, lo que generaba expulsiones injustas sin posibilidad de revisión. Con esta modificación, se protege la integridad competitiva del partido.
VAR podrá intervenir en córners mal señalados
Nueva regla
Si hay evidencia clara de que un saque de esquina fue concedido incorrectamente, el VAR podrá asistir al árbitro, siempre que la revisión sea inmediata y no retrase la reanudación.
Evaluación: Debate abierto
Aunque puede corregir errores determinantes, también incrementa la intervención tecnológica en decisiones menores. La IFAB permitió que ligas como la Premier League opten por no aplicar esta medida si así lo desean.

Impacto en el Mundial 2026
Estos cambios debutarán en el máximo escenario internacional durante el Mundial 2026, lo que marcará una edición con fuerte protagonismo tecnológico y mayor control sobre la pérdida deliberada de tiempo.
El objetivo es claro: partidos más dinámicos, decisiones más justas y menor margen para tácticas antideportivas.














