La selección de España habría elegido a Puebla como escenario para disputar su último partido de preparación previo a la Copa del Mundo 2026.
El duelo ante Chile está previsto para el 8 de junio de 2026 en el Estadio Cuauhtémoc, apenas una semana antes del inicio del torneo, lo que convertiría este compromiso en el ensayo definitivo del equipo dirigido por la Furia Roja antes de su presentación oficial.

Calendario de preparación de España
De acuerdo con la planificación, España tendría un partido amistoso previo en territorio europeo el 4 de junio, para posteriormente viajar a México y cerrar su preparación ante el combinado sudamericano.
El debut mundialista del conjunto ibérico está programado para el 15 de junio ante Cabo Verde en Atlanta, dentro del calendario del Mundial 2026.
Este contexto convierte el partido en Puebla en una pieza clave dentro del itinerario competitivo de la selección española.
Chile, un rival exigente pese a no clasificar
Aunque Chile no logró su clasificación al Mundial 2026, el combinado sudamericano representa un parámetro competitivo importante en términos físicos y tácticos.
El enfrentamiento permitiría a España medirse ante un rival con intensidad sudamericana, aportando exigencia en ritmo y presión antes del arranque de la Copa del Mundo.

El Estadio Cuauhtémoc, escenario histórico
El Estadio Cuauhtémoc es uno de los recintos más emblemáticos del futbol mexicano. Cuenta con capacidad para más de 50 mil espectadores y fue sede de partidos en los Mundiales de 1970 y 1986, incluyendo encuentros protagonizados por selecciones europeas.
Aunque Puebla no fue designada como sede oficial ni base de entrenamiento durante el Mundial 2026, albergar un amistoso internacional de este nivel representaría un evento de alto perfil para la ciudad y su afición.
Un evento internacional previo a la Copa del Mundo
El posible amistoso entre España y Chile en Puebla ofrecería a los aficionados mexicanos la oportunidad de presenciar un duelo de carácter mundialista antes del inicio oficial del torneo.
Para la Furia Roja, sería el último examen competitivo antes de buscar protagonismo en el Mundial 2026, mientras que para Puebla significaría volver a figurar en el mapa internacional del futbol.














