Las inundaciones en Tailandia han dejado al menos 31 personas muertas y más de 4.1 millones de habitantes afectados de forma acumulada desde que comenzó el temporal el 16 de septiembre. Aunque el agua retrocedió en buena parte de Bangkok, comunidades de otras zonas del país continúan con calles, viviendas y actividades económicas alteradas por las lluvias.
El alcance territorial también ha aumentado conforme avanza la emergencia. El Ministerio del Interior reportó que desde mediados de septiembre se han registrado inundaciones en 51 provincias, incluida Bangkok, mientras los balances previos contabilizaban menos territorios porque correspondían a cortes anteriores.
Bangkok recibió en tres días la lluvia habitual de todo septiembre
La capital tailandesa estuvo entre las zonas más golpeadas. Bangkok acumuló alrededor de 320 milímetros de lluvia en tres días, una cantidad similar a la precipitación que normalmente recibe durante todo septiembre. La ciudad fue declarada zona afectada por desastre a finales de ese mes.
Otro balance situó en 300 milímetros la lluvia acumulada en un periodo de 48 horas durante el punto más intenso del temporal. La diferencia responde a ventanas distintas de medición, pero ambas cifras permiten dimensionar la concentración excepcional de precipitaciones en pocos días.
El agua ya desapareció de buena parte de las calles de Bangkok, aunque persistían anegamientos en sectores bajos y las inundaciones continuaban afectando zonas de alrededor de 26 provincias, principalmente en el centro del país.
Bang Khla muestra el impacto fuera de la capital
Las afectaciones no se concentran únicamente en Bangkok. Imágenes difundidas desde Bang Khla, en la provincia de Chachoengsao, mostraron calles y zonas urbanas cubiertas por el agua después de las lluvias intensas.
Ese registro ofrece una muestra del impacto local en una de las provincias afectadas, pero no representa por sí solo la situación de todo el país. Los niveles de agua y los daños varían entre regiones y cambian conforme avanzan las labores de drenaje.
Chachoengsao también aparece entre los territorios con consecuencias económicas relevantes. Las inundaciones afectaron granjas avícolas y provocaron la muerte de alrededor de 3 millones de gallinas, de acuerdo con autoridades comerciales tailandesas.
Tailandia reduce exportaciones de huevo tras las inundaciones
La pérdida de animales comenzó a trasladarse al abasto de alimentos. El gobierno pidió a productores reducir entre 30 y 50 por ciento las exportaciones de huevo hasta diciembre, con el propósito de mantener suficiente producto en el mercado interno.
Las autoridades también buscan huevos provenientes de regiones no afectadas para distribuirlos entre comercios y solicitaron mantener estable el precio en granja.
La medida muestra que las consecuencias de las lluvias ya superan las afectaciones a calles y viviendas: también alcanzan cadenas productivas, transporte y suministro de alimentos.
Nuevas lluvias mantienen el riesgo
La emergencia todavía no termina. El gobierno tailandés mantenía vigilancia durante los primeros días de octubre por nuevas tormentas en regiones del norte, centro, oeste, este y sur, además de Bangkok y su zona metropolitana.
El pronóstico meteorológico advierte además que entre el 9 y 13 de octubre podrían aumentar nuevamente las precipitaciones en regiones orientales y centrales, incluidos Bangkok y sus suburbios, así como en partes del sur.
Bangkok tiene una exposición particular a este tipo de episodios debido a su ubicación en el delta del río Chao Phraya, su baja altitud y el hundimiento acumulado del terreno. Esas condiciones dificultan el desalojo rápido de grandes volúmenes de agua cuando las precipitaciones se concentran en periodos cortos.
Las cifras actuales todavía están lejos del desastre de 2011, cuando las inundaciones dejaron más de 800 muertos y alrededor de 13 millones de afectados. Por ahora, el balance de 2026 continúa actualizándose mientras las autoridades atienden las zonas inundadas y se preparan para nuevos periodos de lluvia.
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