Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte subida luego de que una nueva escalada militar en Medio Oriente incrementara los temores sobre una posible interrupción del suministro mundial de energía.
El crudo Brent, referencia internacional para los mercados petroleros, cerró con un avance de 7.91%, al sumar 6.65 dólares y ubicarse en 90.74 dólares por barril. Mientras tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense aumentó 6.56%, hasta alcanzar los 84.46 dólares por barril.
El repunte ocurre en un contexto de mayor tensión geopolítica, después de una serie de ataques entre Estados Unidos, Arabia Saudita y grupos respaldados por Irán, además de una reducción importante en los inventarios petroleros estadounidenses.
Conflicto en Medio Oriente impulsa el precio del petróleo
El mercado energético reaccionó con preocupación ante los recientes enfrentamientos en la región, considerada una de las zonas más importantes para la producción y distribución mundial de hidrocarburos.
Los ataques de Estados Unidos y Arabia Saudita contra grupos respaldados por Irán fueron uno de los principales factores que impulsaron el precio del crudo, debido al temor de que la violencia pueda afectar instalaciones petroleras o rutas estratégicas de transporte.
Las tensiones aumentaron luego de que Washington informara que había frustrado un supuesto ataque iraní contra tropas estadounidenses desplegadas en la región.
Posteriormente, Irán afirmó haber realizado ataques contra buques en el estrecho de Ormuz y bases militares estadounidenses en Jordania, mientras que en Egipto se reportaron explosiones que afectaron un puerto de carga de gas natural en el Mediterráneo.
Estrecho de Ormuz vuelve a preocupar a los mercados
Uno de los puntos de mayor atención para los inversionistas es el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula una parte importante del comercio mundial de petróleo.
Cualquier interrupción en esta zona podría generar problemas de suministro y aumentar los costos internacionales de los combustibles.
Analistas señalaron que el comportamiento del mercado refleja nuevamente el riesgo de una reducción en la oferta energética debido a la inestabilidad regional.
John Kilduff, socio de Again Capital, explicó que los precios están reaccionando rápidamente ante la posibilidad de afectaciones en el suministro.
Además, la situación en otras rutas comerciales, como el estrecho de Bab el-Mandeb y el Mar Rojo, también genera preocupación debido a posibles restricciones al transporte marítimo.
Inventarios de Estados Unidos caen a su nivel más bajo desde 2018
Otro factor que impulsó el incremento del precio del petróleo fue la disminución de las reservas comerciales de Estados Unidos.
De acuerdo con la Administración de Información Energética (EIA), los inventarios estadounidenses disminuyeron en 7.2 millones de barriles durante la última semana, hasta ubicarse en 404.5 millones de barriles.
Esta cifra representa el nivel más bajo desde 2018 y superó ampliamente las expectativas del mercado, que estimaba una reducción de aproximadamente 1.3 millones de barriles.
La caída de reservas aumentó la presión alcista sobre los precios, al generar preocupaciones sobre la disponibilidad futura de petróleo.

OPEP+ analiza limitar aumento de producción
La presión sobre el mercado petrolero también aumentó luego de que fuentes cercanas a la OPEP+ señalaran que el grupo de productores analiza suspender durante tres meses un incremento previsto en la producción.
Una decisión de este tipo reduciría la cantidad de petróleo disponible en el mercado internacional y podría mantener elevados los precios.
Especialistas consideran que mientras continúe la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente, el Brent podría mantenerse en un rango de entre 80 y 100 dólares por barril.
La evolución del conflicto, las decisiones de los países productores y el comportamiento de las reservas estadounidenses serán factores clave para determinar el rumbo del mercado energético.
*BC









