El ataque de Irán al Ministerio de Defensa de Israel marcó un nuevo capítulo en la confrontación directa entre Teherán y Jerusalén, luego de que la República Islámica lanzara una andanada de misiles en represalia por bombardeos previos sobre su territorio.
La ofensiva nocturna del sábado agravó el conflicto regional y elevó el número de víctimas civiles en ambos lados, en un escenario que complica la vía diplomática y aumenta el riesgo de una guerra abierta en Oriente Medio.
Irán confirma ataques contra instalaciones estratégicas en Israel
Los Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguraron que atacaron objetivos militares clave durante la tercera y cuarta oleadas de bombardeos.
En un comunicado difundido en Telegram, afirmaron que impactaron:
La base naval israelí en el puerto de Haifa
El muelle de buques de guerra en Haifa
La base aérea de Ramat David
El Ministerio de Guerra en el área de Hakeryat
El complejo industrial militar de Beit Shemesh
El complejo militar industrial de Ashdod
Hasta el momento, las autoridades israelíes no confirmaron daños estructurales en esas instalaciones. Sin embargo, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que desplegaron efectivos en distintos puntos del país tras detectar impactos de misiles.
“Soldados del Comando del Frente Doméstico, tanto en activo como reservistas, fueron desplegados y están operando en varios puntos de impacto a la vez”, indicó el ejército en un comunicado oficial.
Víctimas civiles y daños en Tel Aviv
El servicio de emergencias Magen David Adom confirmó que una mujer murió tras el impacto de un misil iraní en el área metropolitana de Tel Aviv.
Además:
Al menos 20 personas resultaron heridas
Varias fueron trasladadas a hospitales
Algunas sufrieron lesiones por escombros y ondas expansivas
Medios locales reportaron daños en edificios residenciales y cortes de electricidad en sectores del centro del país. Mientras tanto, las sirenas antiaéreas se activaron en Tel Aviv y otras ciudades, y los sistemas de defensa interceptaron parte de los proyectiles.
Escalada tras bombardeos israelíes y apoyo de Estados Unidos
La nueva ofensiva se produjo después de los ataques lanzados por Israel —con respaldo de Estados Unidos— contra objetivos militares y estratégicos en Irán.
Según Jerusalén y Washington, esas operaciones buscan:
Frenar el desarrollo del programa nuclear iraní
Debilitar la capacidad militar de Teherán
Por su parte, el gobierno iraní calificó los bombardeos como una “agresión ilegal” y prometió responder de manera proporcional.
Crece el riesgo de guerra regional
Desde el inicio de la escalada, ambas naciones han intercambiado ataques directos en un enfrentamiento de magnitud inédita. Analistas citados por medios internacionales como Reuters y BBC advierten que el riesgo de una guerra regional abierta aumenta conforme se amplían los objetivos militares y crece el número de víctimas civiles.
Entretanto, la población civil en ambos países permanece bajo alerta:
Refugios abiertos en zonas urbanas
Servicios de emergencia en máxima capacidad
Restricciones de movilidad en áreas estratégicas
La crisis amenaza con prolongarse y desestabilizar aún más Oriente Medio, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una confrontación de mayores proporciones.
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