El gobierno del primer ministro Mark Carney anunció planes para modificar el sistema arancelario canadiense con el objetivo de crear incentivos financieros más sólidos que impulsen a los fabricantes de automóviles a invertir y mantener operaciones en Canadá, en un contexto de creciente presión por parte de Estados Unidos para atraer empleos industriales.
La estrategia se produce mientras Ottawa mantiene los aranceles compensatorios impuestos el año pasado a autos y camiones fabricados en Estados Unidos, una medida adoptada como represalia a los impuestos promovidos por el presidente Donald Trump.
Créditos a la importación, la nueva apuesta de Ottawa
Aunque los aranceles continúan vigentes, el gobierno canadiense inició consultas para implementar un programa de “crédito a la importación”, que permitiría a las automotrices reducir su carga arancelaria.
Las empresas que mantengan producción en Canadá, como Toyota y General Motors, podrían obtener créditos en función de su nivel de fabricación local. Estos créditos servirían para eliminar aranceles a productos estadounidenses importados o incluso venderse a otras compañías que deseen introducir vehículos al mercado canadiense.
Una industria clave bajo presión arancelaria
El nuevo esquema forma parte de un paquete más amplio de reformas con las que Carney busca fortalecer un sector automotriz ya debilitado, incluso antes de la política arancelaria de Trump, orientada a reducir las importaciones automotrices hacia Estados Unidos.
La industria canadiense depende en gran medida del comercio transfronterizo. La mayor parte de los vehículos producidos en Canadá se exporta a Estados Unidos, mientras que el país también importa grandes volúmenes de autos y autopartes estadounidenses, resultado de una cadena de suministro integrada durante décadas y que ahora enfrenta riesgos de fragmentación.
“Nuestro objetivo es eliminar todos los aranceles en el sector automotriz para fortalecer el sector automotriz norteamericano”, afirmó Carney durante una visita a una planta de autopartes en la región de Toronto. Sin embargo, reconoció que el enfoque de la actual administración estadounidense es distinto, por lo que Canadá debe prepararse para todos los escenarios.

Quiénes producen autos en Canadá
Dos fabricantes japoneses, Toyota y Honda Motor, concentran cerca de tres cuartas partes de la producción automotriz canadiense, principalmente en la provincia de Ontario. El resto corresponde a General Motors y Stellantis NV.
Por su parte, Ford Motor cuenta con una planta de ensamblaje en Canadá que actualmente se encuentra fuera de operación debido a un proceso de reequipamiento para la producción de camionetas pickup.
El T-MEC vuelve al centro del debate
El anuncio canadiense se da en un momento clave, ya que el Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) será revisado este año. Ejecutivos del sector automotriz estadounidense han subrayado su importancia para la industria regional.
“Construimos todo nuestro negocio de vehículos como una industria entre Canadá, México y Estados Unidos”, declaró Jim Farley, director ejecutivo de Ford, en una entrevista con Bloomberg Television. “Tenemos que revisarlo”.
Nuevas reglas ambientales y menos presión regulatoria
Carney y la ministra de Industria, Melanie Joly, también informaron un cambio relevante en la política ambiental. El gobierno reemplazará el impopular mandato de vehículos eléctricos por un nuevo sistema de estándares de emisiones de gases de efecto invernadero.
Las normas anteriores exigían que 20 por ciento de las ventas fueran vehículos de cero emisiones en el corto plazo, con una meta del 100 por ciento para 2035. El nuevo esquema plantea que los vehículos eléctricos representen el 90 por ciento de las ventas de autos nuevos para 2040, dando mayor flexibilidad a la industria.
Regresan los incentivos para comprar autos eléctricos
El gobierno canadiense también restableció incentivos para consumidores que compren o renten vehículos eléctricos. El programa, con un presupuesto de 2 mil 300 millones de dólares canadienses, ofrece apoyos de hasta:
5 mil dólares canadienses para vehículos eléctricos de batería o pila de combustible
2 mil 500 dólares canadienses para híbridos enchufables
Los incentivos solo aplican a vehículos fabricados en países con los que Canadá mantiene acuerdos de libre comercio.
Apertura condicionada a fabricantes chinos
Carney indicó recientemente que el gobierno está abierto a permitir que empresas chinas ensamblen vehículos en Canadá, por primera vez. No obstante, esta posibilidad estaría sujeta a restricciones, como el uso de software canadiense y la creación de empresas conjuntas con compañías nacionales.
En enero, Canadá alcanzó un acuerdo con China para permitir la exportación de 49 mil vehículos eléctricos chinos al país con una tasa arancelaria reducida de 6.1 por ciento.
Impacto económico y respaldo político
La industria automotriz empleó directamente a más de 125 mil personas en Canadá en 2024, de acuerdo con cifras oficiales, lo que refuerza su relevancia económica y política.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, respaldó la nueva estrategia automotriz del gobierno federal, pese a sus desacuerdos previos con Carney por el acuerdo con China. Señaló que las normas anteriores eran demasiado exigentes y que los miles de millones de dólares en apoyos a la inversión industrial ayudarán a mejorar la competitividad del sector.
“El presidente Trump está haciendo todo lo posible para trasladar los empleos del sector automotriz canadiense al sur de la frontera”, afirmó Ford. “Ante los aranceles del presidente Trump, necesitamos que nuestro sector automotriz sea más competitivo”.
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