El paso de un frente frío sobre Cuba causó este domingo intensas inundaciones en la costa de La Habana. El emblemático Malecón sufrió el embate de olas de hasta cuatro metros de altura, impulsadas por fuertes rachas de viento que azotaron la capital.
Ante el peligro, las autoridades iniciaron la evacuación de los residentes en las zonas bajas. Aunque no se ha dado una cifra oficial de evacuados, se sabe que muchas familias optaron por trasladarse de forma independiente a hogares de parientes cercanos.
En un recorrido por las calles aledañas al litoral, se observaron equipos de la Cruz Roja y brigadas de salvamento en plena labor. Incluso fue necesario el uso de maquinaria pesada para rescatar vehículos que quedaron atrapados por la sorpresiva subida del nivel del mar.
Dany Capote, vecino del barrio del Vedado, relató que el agua comenzó a entrar la noche del sábado. Para la madrugada del domingo, el mar ya había avanzado hasta la Quinta Avenida, alcanzando unas cuatro cuadras hacia el interior de la ciudad.
Como medida preventiva para evitar tragedias, el gobierno suspendió los servicios de agua, gas y electricidad en las zonas de Habana Vieja, Centro Habana, Plaza y Playa. La prioridad ha sido reducir los riesgos eléctricos y de fugas mientras persista el temporal.
Desde el sábado, brigadistas de la Defensa Civil alertaron a la población mediante altavoces. En respuesta, muchos ciudadanos pasaron el fin de semana subiendo muebles y electrodomésticos a los niveles superiores de sus edificios, esperando que el mar finalmente retroceda.














