El presidente Donald Trump retiró del mando operativo en Minnesota al polémico jefe del ICE y comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, luego de una oleada de críticas por sus declaraciones sobre el tiroteo mortal del enfermero Alex Pretti, ocurrido durante un operativo migratorio en Minneapolis.
De acuerdo con reportes oficiales, Bovino y parte de su equipo se preparan para abandonar la zona y regresar a California, donde previamente fungió como jefe de sector, lo que implica la pérdida de su rango como comandante en el área. La medida ocurre en medio de protestas, presión política y reclamos por abuso de autoridad.

Tiroteo de Alex Pretti detona indignación nacional
El caso de Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos de 37 años, se convirtió en el principal detonante de la crisis. El funcionario federal sugirió sin pruebas que la víctima pretendía atacar a agentes migratorios, versión contradicha por videos y testigos, lo que intensificó la indignación pública.
El Departamento de Seguridad Nacional negó inicialmente una destitución formal, pero suspendió el acceso de Bovino a sus redes sociales tras enfrentamientos públicos con legisladores, lo que fue interpretado como un relevo de facto ante el deterioro del escenario político.


Trump designa a Tom Homan como único interlocutor federal
En un intento por desescalar el conflicto, Donald Trump informó que sostuvo una conversación “muy productiva” con el alcalde demócrata de Minneapolis, Jacob Frey, y anunció que su principal operador migratorio, Tom Homan, viajará a la ciudad para asumir el control del diálogo institucional.
El mandatario confirmó que Homan será su único interlocutor en Minnesota, desplazando a Bovino, lo que en círculos políticos se interpreta como un reajuste en la cadena de mando federal para contener la tensión social y política acumulada tras las muertes durante operativos migratorios.

Más de 4 mil agentes federales desplegados en Minnesota
La crisis se agravó por el despliegue de más de 4 mil agentes federales en Minnesota, una medida que generó choques con autoridades estatales y municipales. El gobernador Tim Walz, ex candidato demócrata a la vicepresidencia, ha sido uno de los críticos más duros de la intervención federal.
Desde su oficina se informó que Trump se comprometió a evaluar una reducción de fuerzas federales y a mejorar la coordinación de operativos enfocados en migrantes buscados por delitos violentos, así como a impulsar investigaciones imparciales sobre los fallecimientos recientes.

Dos muertes en operativos migratorios agravan la crisis
La tensión social escaló tras la muerte de Renée Good, el pasado 7 de enero, y posteriormente la de Alex Pretti, abatido durante una protesta en Minneapolis. Videos difundidos contradicen la versión oficial de que el enfermero se resistió violentamente, mostrando a un agente disparándole en repetidas ocasiones.
Trump reconoció que su gobierno investiga el caso, aunque defendió el despliegue federal y vinculó los operativos a un presunto fraude en programas de asistencia social, que según la Casa Blanca superaría los 20 mil millones de dólares.
Protestas continúan pese a cambios en el mando federal
A pesar del relevo de Bovino, las manifestaciones continúan en Minneapolis, donde cientos de personas exigen el retiro de los agentes federales y el fin de las redadas migratorias. Incluso se reportaron protestas frente al hotel donde presuntamente se hospedaba el excomandante federal.
Mientras tanto, tribunales federales analizan solicitudes para frenar el aumento de agentes y preservar evidencias relacionadas con el asesinato de Pretti, lo que mantiene abierta una crisis institucional, política y social en uno de los estados clave del medio oeste estadounidense.

Con información de La Razón
*BC














