La tensión geopolítica en el Ártico volvió a escalar luego de que Stephen Miller, uno de los asesores más cercanos y de mayor confianza del presidente Donald Trump, reiterara la intención de Estados Unidos de apoderarse de Groenlandia, incluso si fuera necesario recurrir al uso de la fuerza militar.
Durante una entrevista con el presentador de CNN, Jake Tapper, el actual jefe adjunto de gabinete de la Casa Blanca defendió una visión del orden internacional basada en el poder:
“Somos una superpotencia. Y con el presidente Trump, nos comportaremos como tal”.

Miller justifica la postura con una visión de poder global
En su intervención, Stephen Miller subrayó que la política exterior estadounidense debe guiarse por la fuerza militar y la capacidad de disuasión.
“Vivimos en el mundo real, un mundo que se rige por la fuerza, que se rige por el poder”, afirmó.
Para justificar el interés estratégico en Groenlandia, Miller recordó el papel central de Estados Unidos dentro de la OTAN, aunque Dinamarca, país al que pertenece la isla como territorio autónomo, también es miembro de la Alianza Atlántica.

Groenlandia y la OTAN: una contradicción estratégica
Las declaraciones de Washington contrastan con el hecho de que ni Groenlandia ni Dinamarca representan una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. Además, Estados Unidos ya mantiene presencia militar en la isla mediante la base aérea de Pituffik, clave para la vigilancia del Ártico.
Aun así, Miller sostuvo que la anexión del territorio sería coherente con los intereses de la Alianza:
“Para que Estados Unidos asegure la región ártica, proteja y defienda los intereses de la OTAN, obviamente Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos”.
Dinamarca responde y refuerza la defensa en Groenlandia
Tras las declaraciones estadounidenses, el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, reiteró que Copenhague reforzará su presencia militar en Groenlandia, así como la participación de la OTAN en la región.
“Vamos a reforzar nuestra presencia militar en Groenlandia, pero también va a haber mayor foco de la OTAN con más maniobras y una mayor presencia”, señaló Poulsen, al tiempo que aseguró que Dinamarca trabaja en coordinación con Estados Unidos.
Inversiones millonarias en defensa del Ártico
El gobierno danés ha incrementado de manera significativa su inversión en defensa:
15 mil millones de coronas danesas (unos 2 mil millones de euros) para adquirir:
Tres nuevos buques
Drones
Mejores capacidades satelitales
27.400 millones de coronas adicionales (aproximadamente 3 mil 700 millones de euros) para:
Defensa del Ártico y el Atlántico Norte
Nueva sede del comando Ártico en Nuuk
Un cable submarino entre Groenlandia y Dinamarca
Más barcos de patrulla
Estas medidas buscan responder a las críticas de Washington sobre una supuesta falta de inversión danesa en la región.
“Groenlandia es parte del Reino de Dinamarca”
Poulsen fue enfático al rechazar cualquier cuestionamiento sobre la soberanía del territorio:
“Quiero dejar claro que Groenlandia es una parte del Reino de Dinamarca. No percibo que nadie a nivel internacional cuestione esto”.
El ministro recordó además que Dinamarca y Estados Unidos son aliados dentro de la OTAN, lo que, a su juicio, hace innecesarias las amenazas o presiones unilaterales.
Un nuevo foco de tensión en el Ártico
Las declaraciones de Stephen Miller reactivan un debate que surgió durante el primer mandato de Donald Trump, cuando el mandatario ya había expresado su interés en adquirir Groenlandia. Hoy, el tema vuelve a escena en un contexto de creciente competencia estratégica por el Ártico, una región clave por sus recursos naturales y su valor militar.
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