Con el grito de “Narco guerra no, ¡ya basta, queremos paz!”, cientos de ciudadanos tomaron las calles de la capital sinaloense para exigir seguridad y justicia. La marcha, convocada por 36 organizaciones civiles, reunió a miles de personas vestidas de blanco, quienes caminaron por la avenida Álvaro Obregón hasta la catedral, dejando en evidencia que “somos más los buenos”.
El evento coincidió con el primer aniversario de hechos de violencia que marcaron a la ciudad, buscando recordar a las víctimas y exigir acción a las autoridades locales y federales.

Bendición y mensajes de esperanza
La marcha inició en la parroquia de La Lomita, donde el obispo Jesús Herrera Quiñones bendijo a los asistentes y pidió por la paz en Culiacán. En su mensaje, afirmó que “el mal no tiene la última palabra” y exhortó a los ciudadanos a mantener la esperanza pese a la violencia.
Durante el recorrido, se escuchó la consigna: “¡Culiacán se levanta, la violencia no nos va a ganar, porque queremos paz!” y se exhibieron pancartas, lonas con fotos de desaparecidos y globos, mientras familiares de víctimas se sumaban a la protesta.

Participación ciudadana y música sinaloense
La marcha contó con la participación de adultos, niños y familias completas, además de integrantes de la Sindicatura de Aguaruto. Grupos musicales de tambora sinaloense acompañaron el recorrido, añadiendo un toque de esperanza y cultura, pese a que los organizadores aclararon que el acto no era de fiesta, sino de solidaridad y exigencia de justicia.
Voces que piden justicia y paz
Al llegar a la catedral, se entonó el himno nacional, seguido por la intervención de Víctor Manuel Aispuro, director de la escuela primaria Sócrates, quien recordó a sus alumnos y familiares víctimas de la violencia el 19 de enero.
Pidió a los ciudadanos que no se acostumbren a vivir entre las balas, que no permanezcan callados y que exijan la restauración de la paz.
Exigencias de los ciudadanos y autoridades
Sin estar programada, Martha Reyes, presidenta de Coparmex Culiacán, leyó un comunicado respaldado por 36 organizaciones civiles y 50 mil asistentes. Entre sus exigencias:
Acciones concretas ante los 2 mil 800 desaparecidos y mil 800 muertos en Sinaloa.
Intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para frenar la violencia.
Llamado al gobernador Rubén Rocha Moya para garantizar paz y su destitución inmediata.
Reyes enfatizó que la ciudadanía está cansada de la impunidad, el cierre de negocios y la pérdida de empleos, y que “México bronco está despertando”.
Con información de La Jornada
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