En un movimiento estratégico motivado por cuestiones logísticas y de seguridad internacional, la Federación Iraní de Fútbol anunció que su selección nacional ha trasladado su base de entrenamiento para la Copa Mundial de la FIFA 2026, mudando su sede de Estados Unidos a territorio mexicano.
Mehdi Taj, presidente del organismo rector del balompié en Irán, confirmó a través de un comunicado oficial que la solicitud de cambio fue autorizada formalmente tras una serie de reuniones virtuales y presenciales con altos mandos de la FIFA en Estambul y Teherán, aunque el máximo organismo del fútbol mundial aún no ha emitido una confirmación pública al respecto.
Los planes originales del combinado asiático contemplaban realizar toda su preparación previa y concentración en el complejo deportivo Kino de Tucson, Arizona. Sin embargo, la creciente incertidumbre que rodea el panorama geopolítico y los conflictos armados en Oriente Medio, sumados a las estrictas preocupaciones de seguridad de la delegación, forzaron a la directiva a buscar una alternativa.
La nueva sede oficial del equipo será la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, ubicada estratégicamente al sur de San Diego, una posición que les permitirá mantenerse cerca de la frontera norteamericana sin las presiones de concentrarse dentro de la Unión Americana. Además de los factores de seguridad, la federación iraní detalló que el traslado a México resolverá de fondo potenciales complicaciones burocráticas relacionadas con los visados de la delegación.
Al establecerse en Tijuana, el equipo planea ingresar a los Estados Unidos únicamente para el cumplimiento de sus compromisos deportivos, contemplando incluso la posibilidad de realizar los traslados y puentes aéreos utilizando vuelos chárter directos de la aerolínea estatal Iran Air.
Los directivos confían en que este esquema agilice los trámites migratorios para los jugadores y el cuerpo técnico.
El reto del Grupo G en la Costa Oeste
A pesar de tener su campamento base en Baja California, la selección de Irán deberá trasladarse de manera constante a territorio estadounidense para disputar la fase de grupos del torneo, el cual se celebrará de forma conjunta entre México, Estados Unidos y Canadá del 11 de junio al 19 de julio.
El calendario del Grupo G ubica los compromisos de los iraníes en la Costa Oeste: debutarán el 15 de junio contra Nueva Zelanda en la localidad de Inglewood, California; posteriormente se medirán ante Bélgica el 21 de junio en esa misma sede, y cerrarán la primera etapa el 26 de junio frente a Egipto en la ciudad de Seattle, Washington.
Este torneo representa la cuarta participación consecutiva de Irán en una Copa del Mundo y la séptima en toda su historia futbolística. El representativo nacional llega con la firme consigna de romper una racha histórica negativa, ya que en ninguna de sus seis apariciones previas ha logrado superar la primera ronda de grupos.
Con la logística del campamento base resuelta en la frontera mexicana, el cuerpo técnico busca aislar a los futbolistas de las tensiones políticas externas para enfocarse exclusivamente en el rendimiento deportivo.
A pocas semanas de que ruede el balón en las sedes norteamericanas, el cambio de campamento de Tucson a Tijuana añade una vertiente de diplomacia deportiva a los preparativos del certamen.
Mientras los encargados del complejo en Arizona han optado por el hermetismo y el silencio ante los medios de comunicación, en el entorno del fútbol iraní prevalece el alivio por contar con una sede que les brinda mayor tranquilidad, sentando las bases de una concentración que buscará hacer historia en las canchas de Norteamérica este verano.









