El partido entre Zaragoza y Huesca por la jornada 37 de la Segunda División española terminó con un escándalo. En el minuto 98, con el marcador 1-0, el arquero argentino Esteban Andrada fue expulsado por empujar a Jorge Pulido. Apenas vio la tarjeta roja, perdió el control y golpeó en la cara al capitán del Huesca.
La acción del ex Boca Juniors desató una batalla campal en el terreno de juego. Futbolistas de ambos equipos se involucraron en empujones y forcejeos, lo que obligó al árbitro a tomar más medidas disciplinarias.
Expulsiones y consecuencias
Tras la agresión, el juez decidió expulsar también a Tasende y Dani Jiménez, dejando a ambos equipos sin sus arqueros titulares y con jugadores de campo ocupando esa posición en los minutos finales.
Andrada ahora queda a la espera de una sanción que podría oscilar entre 4 y 12 partidos de suspensión, dependiendo del veredicto de las autoridades disciplinarias.














