En el corazón del Aculco, uno de los destinos naturales más impresionantes del centro del país, se encuentra la Cascada de Tixhiñú, un espectáculo natural que combina historia, geología y aventura. Este sitio forma parte del paisaje volcánico que caracteriza a la región y es considerado uno de los tesoros naturales del primer Pueblo Mágico del Estado de México.
Aunque el municipio es más conocido por la cascada de La Concepción, Tixhiñú se mantiene como un destino relativamente tranquilo y menos saturado, ideal para quienes buscan naturaleza y experiencias auténticas.
Su caída de agua de aproximadamente 15 metros de altura se desliza entre enormes formaciones de basalto, creando un escenario natural único para la fotografía, el senderismo o simplemente para disfrutar del sonido del agua cayendo entre las rocas.

Historia de Aculco y su relación con el agua
La historia del territorio donde se encuentra esta cascada se remonta a las primeras culturas mesoamericanas. El poblado de Aculco fue fundado originalmente por grupos otomíes alrededor del año 10 de nuestra era, quienes eligieron esta zona por su riqueza hídrica y sus fértiles tierras. Posteriormente fue conquistado por los mexicas en el siglo XIV.
El nombre Aculco proviene del náhuatl y significa “lugar donde tuerce el agua”, una referencia directa a los ríos, cañones y cascadas que abundan en la región. La Cascada de Tixhiñú es una muestra clara de ese paisaje natural que desde tiempos antiguos ha definido la vida de las comunidades locales.
Durante el periodo colonial, el municipio se convirtió en un punto importante dentro del Camino Real de Tierra Adentro, una ruta comercial histórica que hoy es considerada Patrimonio de la Humanidad.
Características naturales de la Cascada de Tixhiñú
El atractivo principal de este sitio es su entorno geológico. La cascada se encuentra dentro de un cañón formado por columnas basálticas, estructuras volcánicas que se originaron hace miles de años cuando la lava se enfrió lentamente.
Estas columnas, muchas de ellas con forma hexagonal, crean una especie de anfiteatro natural alrededor del agua.
Entre las principales características del lugar destacan:
Altura aproximada: 15 metros
Entorno: cañón con formaciones volcánicas
Actividades: senderismo, campismo, ciclismo de montaña y rápel
Ambiente: tranquilo y poco concurrido
La temporada más espectacular para visitarla es durante la época de lluvias (junio a septiembre), cuando el caudal del agua aumenta y el paisaje se vuelve completamente verde.

Cómo llegar a la Cascada de Tixhiñú
Llegar a esta cascada es relativamente sencillo, especialmente si se viaja desde el centro de México.
Desde Ciudad de México
Distancia aproximada: 140 km
Tiempo estimado: 2 horas
Ruta sugerida:
Tomar la autopista México–Querétaro.
Desviarse hacia Aculco.
Seguir la carretera hacia la comunidad de San Joaquín, donde se encuentra el acceso a la cascada.
Desde Toluca
Tiempo aproximado: 1 hora 40 minutos.

En transporte público
Se puede tomar autobús desde Toluca o la Ciudad de México hacia Aculco y posteriormente un taxi local hacia la zona de las cascadas.
Costos de acceso y servicios turísticos
El acceso a la zona natural puede variar dependiendo del punto de entrada y de los servicios que utilices.
En general:
Entrada aproximada: desde 20 pesos por persona
Estacionamiento: disponible en áreas cercanas
Guías locales: opcionales para actividades de aventura
Además, algunos operadores turísticos ofrecen experiencias como rappel en la cascada, recorridos guiados y rutas de senderismo.
Actividades que puedes realizar
Visitar la Cascada de Tixhiñú no es solo contemplar un paisaje. También es una oportunidad para vivir experiencias de naturaleza y aventura.
Entre las actividades más populares destacan:
Senderismo por el cañón
Rappel en las paredes de roca
Campismo
Fotografía de paisaje
Ciclismo de montaña
Además, muy cerca se pueden visitar otros atractivos de Aculco como la Parroquia y Ex Convento de San Jerónimo, el centro histórico y las queserías artesanales del municipio.

Consejos para visitar la cascada
Para disfrutar al máximo tu visita, considera estas recomendaciones:
Llevar calzado antiderrapante, ya que el terreno puede ser resbaloso.
Visitar durante temporada de lluvias para ver la cascada en su máximo esplendor.
Llevar agua y alimentos ligeros.
Respetar el entorno natural y no dejar basura.
Por qué debes visitar la Cascada de Tixhiñú
A diferencia de otros destinos turísticos más saturados, la Cascada de Tixhiñú conserva un ambiente tranquilo que permite conectar con la naturaleza.
Su combinación de historia indígena, paisaje volcánico y actividades de aventura la convierten en uno de los destinos naturales más interesantes del Estado de México.
Si buscas un lugar diferente para una escapada de fin de semana, este rincón de Aculco ofrece cascadas, historia, gastronomía y paisajes que parecen sacados de una postal.
*ARD














