La comunidad de Tlaxiaco y el sector educativo de Oaxaca se encuentran de luto tras confirmarse el feminicidio de Zeltzin Rubí Ortiz Ortiz. La joven maestra, de apenas 27 años, fue asesinada por su pareja en la localidad de Santa María Lachichina, perteneciente al municipio de San Juan Yaeé, en la Sierra Norte del estado. Este trágico suceso ha levantado una ola de indignación entre sus colegas, quienes hacen un llamado urgente a no normalizar la violencia de género y a proteger a las mujeres en las zonas más aisladas.
Los hechos se desencadenaron el pasado lunes 23 de febrero, cuando Zeltzin no se presentó a sus labores habituales en la escuela primaria de la comunidad. Ante su ausencia inusual, los directivos de la institución educativa alertaron a las autoridades comunitarias para iniciar una búsqueda inmediata. Lamentablemente, el cuerpo de la docente fue localizado sin vida en el domicilio que compartía con su agresor, quien aparentemente se quitó la vida tras cometer el crimen.
La noticia ha calado hondo especialmente entre las maestras rurales, quienes señalaron la vulnerabilidad a la que se enfrentan al trabajar lejos de sus redes de apoyo. Sus amistades describieron a Zeltzin como una mujer brillante que decidió trasladarse a comunidades marginadas impulsada por una profunda vocación de servicio. "La mató quien decía amarla", expresaron con dolor, enfatizando que el peligro para muchas mujeres suele estar dentro de su propio hogar.
Un vacío en las aulas y una exigencia de seguridad
La Escuela Normal Rural Vanguardia de Tamazulápam, institución donde Zeltzin se formó como docente, se sumó a las muestras de pesar. En un emotivo comunicado, la institución destacó que la joven fue un ejemplo de lucha y resiliencia, asegurando que su luz y entrega por la educación de la niñez oaxaqueña jamás se apagarán. El vacío que deja en su aula es el reflejo de una vida truncada en su etapa más productiva y entusiasta.
Al lugar del hallazgo acudieron peritos y elementos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) para realizar las diligencias correspondientes y confirmar la identidad de las víctimas. Este caso se suma a una racha violenta en la entidad, que recientemente también reportó el feminicidio de una menor de 17 años en Putla Villa de Guerrero. La acumulación de estos actos ha puesto bajo la lupa las estrategias de protección para las mujeres en las regiones rurales del estado.
Las voces de justicia no cesan, exigiendo que las autoridades implementen mecanismos reales de seguridad para las docentes que, como Zeltzin, se desplazan a zonas de difícil acceso. La tragedia en Santa María Lachichina es un recordatorio de la urgencia de fortalecer las redes de vigilancia y auxilio, para que ninguna maestra tenga que vivir con miedo mientras cumple con su labor de enseñar en los rincones más profundos de México.




