El atún en lata se ha consolidado como uno de los alimentos más consumidos en los hogares mexicanos, debido a su practicidad, precio accesible y alto aporte de proteínas. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que no todas las marcas cumplen con lo que prometen en su etiquetado, lo que afecta directamente la calidad nutricional del producto. Ante este escenario, la Profeco mantiene evaluaciones constantes para proteger a los consumidores.
En uno de sus análisis más recientes, la Procuraduría Federal del Consumidor identificó irregularidades en el atún en lata de Bodega Aurrera, una de las marcas más económicas y adquiridas en supermercados del país. De acuerdo con los resultados de laboratorio, el producto no coincide con la información declarada en su envase, particularmente en el contenido de soya.
Exceso de soya reduce el contenido real de pescado
El estudio reveló que, aunque la etiqueta señala que el producto contiene 14 por ciento de soya en la masa drenada, el análisis técnico arrojó que el porcentaje real oscila entre 21 y 22 por ciento. Esta diferencia resulta relevante, ya que implica una menor cantidad de pescado y un mayor uso de rellenos vegetales, lo cual reduce el valor nutricional del atún.
Además del exceso de soya, Profeco detectó un segundo problema relacionado con el etiquetado. La lata presenta tanto fecha de caducidad como fecha de consumo preferente, lo que puede generar confusión entre los consumidores respecto al tiempo óptimo para ingerir el producto. Esta práctica contraviene los principios de información clara y veraz.
Precio bajo no justifica falta de calidad
Aunque el atún Bodega Aurrera se comercializa en un precio aproximado de 31 pesos, posicionándose como uno de los más baratos del mercado, la autoridad subrayó que el costo reducido no debe ser un argumento para tolerar deficiencias en la composición ni irregularidades en la información proporcionada al público.
Marcas que sí cumplen con el etiquetado
En contraste, el estudio publicado en la Revista del Consumidor destacó que existen marcas que cumplen cabalmente con lo que anuncian. Entre ellas se encuentra Tuny, reconocida por mantener un contenido nulo o mínimo de soya y por su alta fidelidad al etiquetado.
Dolores y Great Value destacan en calidad
Otra marca bien evaluada fue Dolores, tanto en sus presentaciones premium como regulares, al superar satisfactoriamente las pruebas de laboratorio. De manera llamativa, Great Value, una marca de supermercado, mostró un desempeño positivo en sus versiones de atún en agua, superando a otras opciones de bajo costo.
Importancia de revisar estudios antes de comprar
Estos resultados refuerzan la necesidad de que los consumidores revisen cuidadosamente el etiquetado y consulten los estudios de Profeco antes de elegir un producto. La dependencia reiteró que la población tiene derecho a recibir alimentos que correspondan con lo que se anuncia, especialmente cuando se trata de productos de consumo cotidiano como el atún en lata.
Con información de Agencias
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