Después de más de una década de ausencia, System Of A Down volvió a la Ciudad de México para presentarse en el Estadio GNP Seguros. La primera noche estuvo marcada por la nostalgia y la intensidad, con fans que se maquillaron como Serj Tankian en el video de Sugar y portaron playeras con títulos icónicos como Toxicity y B.Y.O.B.
El regreso ocurre poco más de 20 años después del lanzamiento de sus últimos discos, demostrando que el mensaje de sus canciones sigue vigente
Crítica y sátira en el escenario
La vigencia de la banda se reflejó en temas como B.Y.O.B., interpretado al inicio con visuales que mostraban mensajes como “human suffering now in 4K!”. La sátira y la crítica social fueron protagonistas, acompañadas de clásicos como Prison Song, Aerials, I-E-A-I-A-I-O y Innervision.
El ambiente fue explosivo, con bengalas encendidas en la sección general y varios mosh pits que reflejaron la intensidad del público mexicano
La esencia de cada integrante
- Serj Tankian: más sereno en el escenario, pero con una voz intacta capaz de navegar entre melodías operísticas y guturales potentes
- Daron Malakian: showman que mezcla bromas, discursos críticos y riffs versátiles, como en Needles y War?
- Shavo Odadjian: eufórico y cercano al público, siempre sonriente y energético
- John Dolmayan: concentrado y preciso detrás de la batería, con su característico estilo serio y contundente
El cierre del concierto
El final estuvo reservado para los himnos más esperados: Toxicity, Sugar, y Chop Swey. La energía alcanzó su punto máximo cuando Daron Malakian agradeció al público por “traer el fuego”, ya fuera con pirotecnia improvisada o con sus voces en un mosh pit final que sacudió el estadio














