La NASA dio un paso clave hacia la construcción de una base lunar permanente, al iniciar la contratación de módulos de aterrizaje, róveres y drones para futuras misiones en la Luna.
El anuncio se produce semanas después del histórico sobrevuelo realizado por la misión Artemis II, lo que marca una nueva etapa en la exploración espacial.

Contratos millonarios para tecnología lunar
Como parte de esta primera fase, la NASA adjudicó contratos por cientos de millones de dólares a empresas privadas estadounidenses.
Entre las compañías destacan:
- Blue Origin, que desarrollará módulos de aterrizaje
- Astrolab y Lunar Outpost, encargadas de los róveres lunares
- Firefly Aerospace, responsable de los drones lunares
Estos equipos estarán diseñados para operar en condiciones extremas y facilitar la exploración en el polo sur de la Luna.
Programa Artemis: regreso humano a la Luna
La NASA prevé que estos desarrollos estén listos antes del regreso de astronautas al satélite natural, contemplado dentro del programa Artemis.
Tras el sobrevuelo de Artemis II, la siguiente misión, Artemis III, buscará perfeccionar maniobras clave como el acoplamiento de la cápsula Orion con módulos de aterrizaje.
El objetivo final es lograr un nuevo alunizaje humano a partir de 2028.
Tres fases para construir la base lunar
El proyecto contempla tres etapas principales:
Primera fase:
- Envío de módulos, róveres y drones
- Preparación del terreno en el polo sur lunar
Segunda fase (2029-2030):
- Construcción de infraestructura permanente
- Instalación de redes eléctricas
- Uso de róveres presurizados para misiones prolongadas
Tercera fase (década de 2030):
- Establecimiento de hábitats permanentes
- Presencia humana continua en la Luna
- Rotación de tripulaciones

Polo sur lunar: clave para la exploración
El polo sur de la Luna fue seleccionado por sus condiciones favorables para la exploración:
- Mayor exposición a la luz solar
- Menos períodos de oscuridad extrema
- Mejor capacidad para generar energía
Sin embargo, las condiciones siguen siendo extremas, con temperaturas que van de 121 °C a -128 °C, además de la ausencia de atmósfera protectora.

Objetivo: economía lunar y мisiones a Marte
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó que el proyecto busca impulsar una economía lunar, fomentar la investigación científica y preparar futuras misiones a Marte.
Además, el plan contempla el uso de drones llamados MoonFall para delimitar zonas operativas y garantizar convivencia con misiones de otros países.
El regreso definitivo a la Luna
Con estos avances, la NASA consolida su estrategia para regresar a la Luna de forma permanente, marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial.
El programa Artemis no solo busca llegar al satélite natural, sino quedarse y convertirlo en un punto clave para futuras misiones interplanetarias.

*BC









