El robo en las capillas y las iglesias católicas no es una novedad y normalmente se culpa al sacristán, siempre son unos cuantos pesos y cuotas pequeñas, pero que eso suceda en la Basílica más importante de México y una de las más importante del mundo, sorprende e irrita a los fieles.
La Basílica de Guadalupe enfrenta una investigación eclesiástica por irregularidades en el manejo de limosnas, donativos y otros recursos del santuario, lo que ya provocó el relevo de su rector y en una auditoría administrativa para revisar el destino de los ingresos del principal recinto católico del país.
Las investigaciones comenzaron tras denuncias presentadas por integrantes del Cabildo de la Basílica contra el rector, monseñor Efraín Hernández Díaz, por malos manejos administrativos relacionados con los recursos económicos del recinto, además de deficiencias detectadas en su operación cotidiana.
Con base en una investigación de la revista Proceso, las primeras inconformidades surgieron luego de que se registraran faltantes de flores para la imagen de la Virgen de Guadalupe, escasez de papelería y otros insumos indispensables para el funcionamiento del santuario, así como ausencias prolongadas del entonces responsable de la rectoría.
Las denuncias propiciaron que la Arquidiócesis Primada de México iniciara una investigación interna y contratara a la firma Deloitte para realizar una auditoría administrativa sobre el manejo de los recursos de la Basílica.
Como parte de ese proceso, Hernández Díaz fue separado de sus funciones el 3 de octubre de 2025.
En mayo de 2026 el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, ordenó la restitución del sacerdote al considerar que las investigaciones realizadas hasta ese momento no habían encontrado elementos que impidieran su regreso al cargo.
Los resultados de la auditoría externa no fueron dados a conocer públicamente.
El pasado 12 de julio, Aguiar Retes informó que Efraín Hernández Díaz presentó su renuncia como rector de la Basílica de Guadalupe, aunque señaló que continuará desempeñando nuevas tareas pastorales.
Días después, la administración del santuario confirmó el nombramiento del canónigo Daniel Villalobos Ortiz como nuevo rector, en el marco de una renovación administrativa, operativa y pastoral rumbo a los 500 años del Acontecimiento Guadalupano.
Las denuncias también fueron notificadas a otras instancias de la Iglesia, entre ellas la Conferencia del Episcopado Mexicano, el nuncio apostólico Joseph Spiteri y al Vaticano. Hasta el momento, el caso permanece dentro del ámbito del derecho canónico y no existe intervención de autoridades civiles mexicanas.
La Basílica de Guadalupe recibe aproximadamente 20 millones de visitantes al año, por lo que las limosnas y donativos constituyen una de sus principales fuentes de ingresos para cubrir gastos de mantenimiento, servicios, actividades pastorales y salarios.
Por ello, el manejo de estos recursos es considerado un aspecto fundamental para la operación del recinto religioso.
El nuevo rector, Daniel Villalobos Ortiz, formaba parte del Cabildo guadalupano desde 2024 como canónigo exorcista, organismo que promovió las denuncias contra la administración anterior.
Tras asumir el cargo, agradeció la designación realizada por el cardenal Carlos Aguiar Retes y manifestó que trabajará al servicio del personal del santuario y de los millones de peregrinos que lo visitan cada año.
El relevo en la rectoría ocurre mientras continúan las repercusiones por las investigaciones sobre el manejo irregular de recursos en la Basílica de Guadalupe, uno de los casos de mayor impacto al interior de la administración del principal santuario católico de México y uno de los principales del mundo.
Ahora, no sólo los sacristanes le meten la mano a las limosnas.
De las anécdotas que se cuentan
“Las flores para la Virgen, papelería e insumos para la Basílica de Guadalupe empezaron a escasear, y con ello la transparencia.
“Eso abrió una batalla interna en la Iglesia mexicana que ya llegó a Roma.
“El Cabildo guadalupano denunció al rector Efraín Hernández Díaz por presunta malversación de fondos, el Vaticano fue notificado y Deloitte auditó las cuentas”, así empieza el reportaje de Proceso en el mes de julio.
Una investigación por malversación de fondos de uno de los principales santuarios del mundo ha puso en la mira la gestión de su rector ahora separado, monseñor Efraín Hernández Díaz, y de quien lo designó, el arzobispo primado de México, cardenal Carlos Aguiar Retes.
El caso se mantiene sin la intervención de la justicia mexicana, pero las sospechas ya requirieron la intervención del Vaticano, a donde en días recientes acudió el jerarca de la Arquidiócesis Primada de México a dar explicaciones.
Habrá consecuencias.
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