Coahuila vivió elecciones locales el domingo pasado y generó varias lecturas.
Entre ellas, el PRI se llevó el carro completo, pero no por su dirigencia nacional, sino por el gobernador y sus operadores locales; Morena obtuvo la mitad y tiene que replantearse su realidad para evitar los votos en contra de las zonas urbanas para 2027; y el PAN tendrá que cambiar su estrategia radicalmente porque en ese estado, aliado con los priistas ganó la gubernatura, y el pasado domingo perdió el registro estatal.
Acción Nacional sufrió uno de sus peores resultados electorales en el estado norteño al competir sin alianza en los comicios locales del domingo 7 de junio, quedó por debajo del 3 por ciento de la votación válida emitida, porcentaje mínimo que exige la legislación local para conservar sus prerrogativas.
Con el 100 por ciento de las actas capturadas, el PAN registraba 2.13 por ciento de los votos, mientras que el Partido Verde Ecologista alcanzaba 2.60 por ciento y Movimiento Ciudadano 2.00 por ciento, lo que es irreversible.
Los tres partidos conservan su registro nacional por estar registrados ante el Instituto Nacional Electoral, pero perderán en Coahuila el acceso al financiamiento público estatal y el derecho a participar en la asignación de diputaciones y regidurías de representación proporcional.
El Código Electoral del Estado establece que los partidos nacionales que no alcancen al menos el 3 por ciento de la votación válida emitida en la elección de diputaciones locales pierden el derecho a recibir financiamiento público estatal y quedan excluidos de la asignación de diputaciones plurinominales y de regidurías de representación proporcional.
Peor imposible, en especial para Acción Nacional quien anunció que no irá en alianza con el PRI en 2027 y mal que bien aún cuentan con estructura y la posibilidad de sumar votos, no sólo de restarlos.
La dura caída panista muestra el contraste con procesos anteriores. En 2017 estuvo cerca de ganar la gubernatura y durante años se consolidó como la segunda fuerza política en la entidad. En 2023 participó en la coalición PRI-PAN-PRD, que ganó los 16 distritos de mayoría relativa, obtuvo cinco diputaciones.
El domingo pasado compitió solo tras romper su alianza con el PRI, decisión impulsada por su dirigencia nacional, como ha instruido en todos los estados para 2027.
El resultado lo colocó en el quinto lugar de las preferencias electorales locales.
La dirigencia nacional del PAN reconoció su derrota y lamiendo sus heridas, explicó que los resultados reflejan condiciones particulares en el estado norteño, además de representar un llamado para fortalecer la estructura e identidad partidista después de varios años de competir mediante alianzas. En un año conseguirlo será imposible para los azules, por más ganas y recursos que tengan.
Movimiento Ciudadano, otro perdedor que no necesariamente rechaza las alianzas en todo el país, repitió un desempeño al de la elección local de 2023, cuando también quedó por debajo del umbral requerido para acceder a prerrogativas estatales.
Coahuila de Zaragoza no es la República Mexicana y tiene una larga tradición priista con los Moreira como sus principales operadores locales, además del gobernador Manolo Jiménez Salinas. El carro completo es resultado de su trabajo, pero también hay un desgaste de Morena ya que su último operador hasta el mes pasado fue Andy López Beltrán, ahora podrán argumentar fraude, pero por la diferencia notable no habrá modificaciones a los resultados.
Acción Nacional cambia su estrategia definida hasta ahora o se jugará ser la segunda fuerza electoral del país y así como están no pueden aspirar a ser la primera.
Morena, con todos los recursos y todo el poder, resultó que no es como pretenden sus líderes: invencible.
De las anécdotas que se cuentan
El País, el principal diario español, publicó ayer:
“La última gran fortaleza electoral del priismo ha resistido otra batalla electoral más. El Instituto Electoral de Coahuila (IEC) ha recibido y contabilizado la totalidad de las actas (4.019).
“Con esto, se refuerza la victoria de la coalición integrada por el PRI y la Unidad Democrática de Coahuila en la elección para renovar el Congreso del Estado, un resultado que se confirmará en los próximos días consolidando el dominio político del partido gobernante en la entidad y frena el avance de Morena en uno de los pocos territorios donde aún no ha conseguido desplazar a sus adversarios.
“Con el 100% de las actas capturadas por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la alianza PRI-UDC acumuló 684.515 votos, equivalentes al 55% de la votación, y aventajó en los 16 distritos de mayoría relativa que estuvieron en disputa.
“La coalición integrada por Morena y el Partido del Trabajo obtuvo 326.012 sufragios, el 26% del total, sin conseguir la victoria en ninguno de los distritos”.
Por los números y su contundencia, no prosperará la narrativa del fraude electoral.
Morena tendrá que evitar perder en 2027 más votos y diputaciones federales.
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