La salida de Ulises Lara López de la Fiscalía General de la República (FGR) continúa generando controversia. Aunque el exfuncionario anunció públicamente que dejaba el cargo por "motivos personales", el periodista Raymundo Riva Palacio aseguró que, en realidad, fue cesado tras una investigación de contrainteligencia que lo señala como presunto informante de agencias de inteligencia de Estados Unidos durante al menos seis años.
Hasta el momento, la FGR no ha confirmado estas acusaciones ni ha informado sobre la apertura de una investigación relacionada con los señalamientos. La versión oficial sigue siendo que Lara presentó su renuncia por razones personales.
La versión de Raymundo Riva Palacio sobre la salida de Ulises Lara
En su columna Estrictamente Personal, publicada este 17 de julio, Raymundo Riva Palacio sostiene que la separación de Ulises Lara no fue voluntaria, sino consecuencia de un operativo de contrainteligencia realizado dentro de la FGR.
De acuerdo con el periodista, las investigaciones habrían detectado presuntas irregularidades relacionadas con:
- Supuestos actos de corrupción.
- Presuntos vínculos con redes de huachicol fiscal.
- Posibles extorsiones.
- La presunta entrega de información estratégica a agencias estadounidenses sin autorización institucional.
Estas afirmaciones corresponden a la versión expuesta por el columnista y no han sido corroboradas de manera independiente por las autoridades.
¿Qué habría provocado el cese?
Según la publicación, el detonante habría sido la liberación de José Antonio Cortés, alias "El Titán", identificado por las autoridades como presunto integrante de una red vinculada al contrabando de combustible y lavado de dinero.
Riva Palacio afirma que, tras ese episodio, las investigaciones internas cobraron fuerza y derivaron en el supuesto descubrimiento de que Lara mantenía contacto con agencias de inteligencia estadounidenses desde hacía varios años.
Las acusaciones que menciona la columna
El periodista sostiene que el trabajo de contrainteligencia habría encontrado diversos elementos que comprometían al entonces funcionario.
Entre ellos menciona:
- Presuntos acuerdos con personas investigadas por huachicol fiscal.
- Supuestas extorsiones relacionadas con investigaciones de alto perfil.
- Presunta entrega de información reservada a autoridades estadounidenses.
- Posibles violaciones a la Ley de Seguridad Nacional, en caso de comprobarse los intercambios de información sin autorización oficial.
Hasta ahora, ninguna de estas acusaciones ha sido presentada formalmente por la Fiscalía en un proceso judicial.
La postura oficial de la FGR
La Fiscalía General de la República únicamente informó el pasado 14 de julio que Ulises Lara dejaba la titularidad de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes y la vocería institucional por motivos personales.
La dependencia no explicó las causas de la renuncia ni anunció investigaciones internas relacionadas con los señalamientos difundidos posteriormente por el columnista.
Por su parte, Ulises Lara tampoco ha emitido una respuesta pública sobre las acusaciones difundidas este viernes.
Un caso que aumenta la tensión política
Las revelaciones publicadas por Riva Palacio surgen en un contexto de alta tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al crimen organizado.
El periodista incluso sostiene que el supuesto intercambio de información representaría un asunto de seguridad nacional por la naturaleza de los cargos que ocupó Lara tanto en la extinta Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México como posteriormente en la FGR.
No obstante, hasta el cierre de esta edición no existen pronunciamientos oficiales que confirmen las afirmaciones contenidas en la columna periodística.
¿Qué sigue en el caso?
Por ahora, el caso permanece marcado por dos versiones distintas:
- Versión oficial: Ulises Lara dejó la FGR por motivos personales.
- Versión periodística: Raymundo Riva Palacio sostiene que el exfuncionario fue cesado tras una investigación de contrainteligencia que lo señala como presunto informante de agencias estadounidenses.
Será la evolución de las investigaciones oficiales o eventuales pronunciamientos de las autoridades los que determinen si estas acusaciones tienen sustento legal.
*OCR









