La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora emitió fichas de búsqueda oficiales y ofreció una recompensa de hasta un millón de pesos por cada uno de los tres internos que se fugaron del Centro de Reinserción Social (Cereso) número 2 de Hermosillo. La medida económica y de difusión, implementada a más de 24 horas de registrarse la evasión, busca coadyuvar con la ciudadanía para acelerar la localización y recaptura de los delincuentes, considerados de alta peligrosidad debido a sus perfiles criminales.
Los prófugos de la justicia fueron plenamente identificados por el sistema penitenciario como Francisco Manuel Romero Carranza, alias “El Meny”; Omar Milán Tena, alias “El Mike” o “Myke”; y Paul Alexis Téllez Olguín, alias “El Güero”. El órgano de procuración de justicia del estado detalló que el estímulo económico será otorgado de manera íntegra a la persona que aporte información eficiente, veraz, precisa y oportuna que guíe de forma directa a los elementos policiales hacia el paradero de los civiles evadidos, poniendo a disposición las líneas telefónicas de la institución para recibir denuncias bajo estricto anonimato.
El pase de lista realizado por el cuerpo de custodios minutos antes de las 05:00 horas del pasado sábado fue el mecanismo que encendió las alarmas en el reclusorio estatal, al confirmarse la ausencia de los tres reos en sus respectivas celdas. La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sonora comunicó que, al detectarse el quebranto de la seguridad, el personal perimetral ejecutó detonaciones de armas de fuego con fines disuasivos y activó de inmediato los protocolos de emergencia tanto al interior como en las inmediaciones del complejo carcelario.
Operativo interinstitucional y un entorno de alta tensión
De acuerdo con el desglose de los expedientes judiciales difundidos en las plataformas de búsqueda, los tres sujetos enfrentaban procesos penales de gravedad relacionados con la delincuencia organizada. Omar Milán Tena era procesado por asociación delictuosa, tentativa de homicidio calificado y narcomenudeo; Francisco Manuel Romero Carranza sumaba cargos por secuestro agravado, privación ilegal de la libertad, corrupción de menores y tentativa de homicidio contra cinco personas; mientras que Paul Alexis Téllez Olguín permanecía recluido por homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja, además de posesión de metanfetamina con fines de comercio.
Ante esta situación en este julio de 2026, un estado de fuerza compuesto por corporaciones de los tres órdenes de gobierno —municipal, estatal y federal— mantiene un despliegue operativo por tierra y aire en diversos municipios de la entidad, instalando puntos de revisión carretera y realizando sobrevuelos estratégicos. Esta fuga masiva se suscita en un contexto complejo para la seguridad interna del estado, luego de que las autoridades alertaran sobre posibles reacciones de células criminales ante los recientes operativos federales, un escenario de tensión que ya cobró la vida de dos custodios penitenciarios y de un exconvicto que acababa de recuperar su libertad en días pasados.











