El Gobierno de la Ciudad de México desplegará este domingo 5 de julio de 2026 un histórico operativo de seguridad y control de multitudes a lo largo del corredor de Paseo de la Reforma. El endurecimiento de las medidas responde a la tragedia registrada la noche del pasado martes 30 de junio, cuando las concentraciones masivas para celebrar el triunfo de la Selección Mexicana ante Ecuador cobraron la vida de cuatro personas: tres por asfixia debido al hacinamiento y una más por un paro cardiorrespiratorio derivado de una crisis convulsiva. Para evitar que se repita una emergencia de esta índole durante el partido de octavos de final contra Inglaterra, el esquema de vigilancia contempla un despliegue masivo que oscila entre los 17 mil agentes confirmados por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y los 23 mil reportados por la Agencia Reforma, quienes contarán con el respaldo técnico de la Guardia Nacional.
La estrategia central para esta jornada consiste en fragmentar los flujos de aficionados e impedir que la multitud colapse en un solo punto. Con el partido pactado para iniciar a las 18:00 horas en el Estadio Ciudad de México, las autoridades han establecido un límite estricto de capacidad de 25 mil personas para la zona inmediata al Ángel de la Independencia. Una vez que la glorieta alcance ese aforo, los accesos serán bloqueados por completo y los orientadores redirigirán a los fanáticos hacia las 62 macropantallas que se distribuirán de manera estratégica a lo largo del circuito de Reforma, garantizando espacios alternativos para seguir la transmisión del encuentro mundialista.
Para robustecer la vigilancia, la SSC implementará dos robustos cinturones de seguridad en el corredor principal. El primer perímetro abarcará desde la fuente de la Diana Cazadora hasta la Glorieta del Ahuehuete, mientras que el segundo anillo de contención se extenderá hacia las avenidas Chapultepec e Insurgentes, zonas que podrían peatonalizarse temporalmente o sufrir cierres estratégicos en sus estaciones de Metro y Metrobús de acuerdo con el volumen de asistentes. Asimismo, la Guardia Nacional operará drones tácticos que funcionarán como "ojos aéreos" en tiempo real para detectar cuellos de botella o empujones peligrosos, permitiendo que grupos de reacción equipados con escudos y extintores intervengan de inmediato para abrir corredores de evacuación hacia los Puestos Médicos Avanzados instalados en la periferia.
Filtros estrictos y alerta internacional
Los filtros de acceso serán exhaustivos y restrictivos con la finalidad de mantener las vías de evacuación libres de obstáculos. Queda estrictamente prohibido el ingreso con bebidas alcohólicas, pirotecnia, envases de vidrio u objetos punzocortantes, al tiempo que se restringirá por completo la presencia de comercio ambulante, motocicletas de reparto y vehículos estacionados en las inmediaciones del circuito peatonal. El impacto de estas medidas y la expectativa por las aglomeraciones motivaron a la Embajada de Estados Unidos en México a emitir un mensaje de seguridad general para sus ciudadanos, exhortándolos a extremar precauciones, evitar los núcleos de las concentraciones y mantenerse atentos a las indicaciones viales si transitan por el centro de la capital.
Finalmente, las dependencias de Protección Civil recordaron a la población que el ingreso al Ángel de la Independencia no está garantizado por el simple hecho de llegar temprano, por lo que urgieron a los asistentes a pactar puntos de reunión con sus acompañantes, no trepar a árboles o estructuras urbanas y cuidar de niños y adultos mayores. Adicionalmente, se recomendó a la afición portar impermeables y prever retrasos severos en sus traslados, ya que el pronóstico de fuertes lluvias vespertinas y tormentas eléctricas en el Valle de México podría complejizar la logística y el desarrollo de los festejos antes, durante y después del silbatazo inicial.









